Cuba Viva, como la queremos

Fue el ayer finalizado un año particularmente difícil y todos sabemos muy bien por qué.

Junto a la aparición de los primeros casos de la Covid-19, allá por el mes de marzo, ha estado presente y cada vez más recrudecido el hostil bloqueo del gobierno de los Estados Unidos que no escatimó medidas para perseguirnos y tratar de ahogar nuestro proceso social y apagar los sueños y propósitos de todo un pueblo.

Tengamos en cuenta que según el Informe de Cuba en virtud de la resolución 74/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, titulada “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba” en el período comprendido entre abril de 2019 y marzo de 2020, se registraron alrededor de 90 acciones y medidas económicas coercitivas impuestas por el gobierno de los EE.UU. contra Cuba, con la intención de intervenir en los asuntos internos del país y en franco menoscabo de la libertad de comercio y navegación internacionales.

De ese total, alrededor de la mitad fueron acciones concretas de bloqueo, que incluyeron multas y otros tipos de sanciones contra entidades estadounidenses o de terceros países, inserción de empresas cubanas en listas unilaterales, prorrogación de leyes y proclamas sobre el bloqueo, anuncios relacionados con la aplicación de los Títulos III y IV de la Ley Helms-Burton y cambios regulatorios. Otro grupo de medidas evidenció la aplicación extraterritorial del bloqueo o se correspondió con decisiones del Departamento de Estado contra nuestro país.

Obviamente, no se esperaba el saliente inquilino de la Casa Blanca que a estas alturas del partido estaríamos no solo vivos sino trabajando, definiendo acciones para robustecernos y salir adelante por nosotros mismos como bien nos definiera el líder indiscutible de la Revolución, Fidel Castro Ruz.

Por supuesto que no hemos avanzado todo lo que queremos y podemos. Cierto es que nos quedan muchísimas reservas en el orden de aprovechar todos los recursos disponibles y extender la práctica de la eficiencia y el ahorro, pero aquí estamos.

En medio de un sinnúmero de limitaciones, entre estas no poder adquirir  recursos imprescindibles para enfrentar la Covid-19 en mercado norteamericano, nuestros científicos y el personal de la Salud se ha crecido y ahí están las Soberanas 01 y 02, La Mambisa y Abdala, candidatos vacunales nuestros que sin hacer mucho alarde ni algarabía se van consolidando para cerrar el paso a la enfermedad y posibles muertes.

Cuba Viva, como la queremos
Candidatos vacunales de Cuba. /Foto: Tomada de Internet

Lo ha dicho el Ministro de Salud en la más reciente sesión del Parlamento, al referirse al enfrentamiento de Cuba  la pandemia: “La principal innovación ha sido maximizar los resultados a partir de los recursos con los que cuenta el país. Ha habido también un intercambio enriquecedor del que han salido la mayoría de ideas luego convertidas en realidad”.

Personalmente las máximas autoridades del país han dado seguimiento a la evolución de la pandemia, una ejecutoria digna de elogios, porque no se ha descuidado ningún detalle.  Ante cada situación puntual de los territorios ha estado la orientación y el apoyo precisos.

No poco es el esfuerzo en la producción de alimentos.  Ahí están los polos productivos; en Cienfuegos son varios,  insuficientes aún, urgidos de consolidación, pero se constituyen en un mecanismo mucho más cercano a cada terruño para dar respuesta a las múltiples necesidades alimentarias.

Mucho hay por hacer, es verdad, pero alienta mucho saber que se trabaja y que podemos multiplicar esos muy buenos ejemplos que ya resaltan en la geografía cubana.

Para quienes han apostado porque se desestabilice el país, no les va quedando de otra: tienen que admitir que Cuba palpita, echa para adelante, avanza.

Cuba está viva porque así la queremos.

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Tay Beatriz Toscano Jerez

Periodista.

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