Cuba: la celebración de Noche Vieja y Año Nuevo | 5 de Septiembre.
mié. Oct 23rd, 2019

Cuba: la celebración de Noche Vieja y Año Nuevo

Caricatura: Arí

Desde tiempos remotos las fiestas tradicionales de Fin de Año, también llamadas de Noche Vieja, son celebradas en todo el mundo, y según el área geográfica, varían las costumbres o modos de los festejos, pero siempre guardan un sentimiento de esperanza acerca de que el año entrante llegará con buenas recompensas.

Por motivos de superstición o simplemente por costumbre, en la víspera del año que llega se realizan ritos que se han establecido en las culturas de los pueblos del orbe. Muchas de las cábalas manifestadas en ese momento se repiten en una y otras naciones, como es el caso de brindar tras las 12 campanadas, abrazar a la persona amada, usar ropa interior amarilla o roja si se quiere felicidad y suerte en el amor, y llevar dinero en los zapatos, para atraer la prosperidad económica.

También existe la tradición de darle la vuelta a la manzana con una maleta para augurar buenos viajes, y en algunos barrios se quema de manera simbólica al “Año Viejo”, representado por un muñeco de trapo, con lo cual se pretenden borrar los malos recuerdos dejados atrás, y recibir venideros tiempos con alegría.

Otro rito muy arraigado en todas las culturas es el que evoca a la abundancia en cuanto a alimentos, por ello las variadas y exuberantes mesas de estas fiestas, motivando el deseo de un año sin carencias.

De naturaleza jacarandosa, carismáticos y hospitalarios, los hijos de esta tierra despiden el viejo período en el calor del hogar, deseándose un feliz año nuevo al son de la música, frente a una buena mesa repleta de platos, y en el centro el rico cerdo asado.

Muy presumido además, el cubano viste en estos convites sus mejores galas. Al llegar las 12 de la noche, estallan en algunos sitios los fuegos artificiales y los niños corren a disfrutarlos. La gente suele salir a las calles para compartir brindis, abrazos y apretones de manos con los vecinos, y trasmitirse buenos deseos.

Hay quienes le piden a sus deidades y les encienden velas, otros ponen sus esperanzas en las predicciones del horóscopo y el zodíaco, cumpliendo al pie de la letra sus recomendaciones.

Igual a lo estilado en muchas partes del mundo, se espera la medianoche del 31 de diciembre al lado de los seres queridos, algunos acicalados con ropa de estreno y prendas interiores de color amarillo, para el amor y la suerte.

Pero, sin lugar a dudas, en cualquier parte de Cuba y en el mundo todas estas costumbres para despedir el año viejo y dar la bienvenida al nuevo tienen como denominador común atraer el bien para cada cual, y motivar la paz y armonía familiar, indispensable en toda sociedad.

Tomado de www.cubasi.cu

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