Liga Nacional de Fútbol: Tormentosas aguas para nave marinera

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Los Marineros están obligados a ganar y ganar si aspiran a conseguir el boleto./Foto: Carlos Ernesto

El próximo miércoles 21 de marzo dará inicio en Cienfuegos la segunda ronda de la Liga Nacional de Fútbol para los equipos enrolados en el grupo B de la etapa eliminatoria del certamen. Y aunque es cierto que la condición de local favorece en todo sentido, los Marineros tendrán ante sí un enorme reto, si aspiran a repetir la actuación del pasado año, cuando consiguieron el boleto hacia la fase decisiva del evento.

Luego de conseguir un discreto botín en tierras camagüeyanas (solo siete puntos de 18 posibles), los dirigidos por Frank Pérez Espinosa deberán mostrar en cancha propia mayores argumentos, esos que han distinguido por siempre al balompié de esta región de Cuba.

Ahora comienzan su accionar ante Camagüey (seis unidades, al igual que La Isla) en el horario vespertino de la jornada. Luego enfrentarán al líder Pinar del Río, equipo que paseó la distancia en el primer segmento con cinco triunfos y un empate (16 rayas), para por último encarar al once de Isla de la Juventud. Los desafíos están pactados para los horarios de 9 y 30 de la mañana y 4 de la tarde en la grama del estadio Luis Pérez Lozano.

Pero por si fuera poco el pobre desempeño en suelo agramontino, el DT sureño tendrá que ingeniárselas para armar una alineación efectiva, pues durante las dos primeras fechas (serán seis en total, con dos choques ante cada rival) no podrá contar con varias de sus piezas fundamentales. Se trata de sus mediocampistas Ray Charles Herrera y Neisser Sandó, quienes junto al estelar Yordan Santa Cruz (se incorpora ahora al conjunto), han sido convocados por la selección nacional para un encuentro FIFA.

Para colmo de males, el defensa central Dayán Hernández, también miembro del equipo cubano, sufre de una neuritis intercostal que lo mantiene alejado del terreno.

No obstante, el alto mando de los Marineros confía en el talento existente en sus filas, aunque no deja de reconocer que el desafío se presenta peliagudo. Nos vemos en el césped.

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