Cuba estrena el Himno Invasor

Este 15 de noviembre, Cuba conmemora el aniversario 122 de que el general de brigada del Ejército Libertador Enrique Loynaz del Castillo escribiera el Himno Invasor

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La columna invasora del Ej√©rcito Libertador que avanzaba desde 0riente hacia el 0ccidente de la Isla lleg√≥ el 14 de noviembre de 1895 a la finca “La Matilde” en el actual municipio de Sibanic√ļ en Camag√ľey. All√≠ naci√≥ el Himno Invasor por las circunstancias que relataremos hoy.

Aquella finca era propiedad de Jos√© Ram√≥n Simoni, el suegro del General Ignacio Agramonte, casado con su hija Amalia. En su camino hacia occidente el General Antonio Maceo desaloj√≥ de all√≠ a una columna espa√Īola que la ocupaba e instal√≥ un campamento provisionalmente; en la casona, puso su puesto de mando.

El entonces comandante Enrique Loynaz del Castillo, del Estado Mayor de Maceo, hall√≥ improperios contra los mambises escritos en la hoja de una ventana interior de la casona, obra de los hispanos all√≠ alojados antes y la firma era una bandera espa√Īola pintada.

La primera reacción de Loynaz fue de indignación, pero enseguida le llegó la inspiración poética. Respondió en versos a los insultos contra el mambisado y los escribió en la otra hoja de esa ventana. Se refirió a la invasión que venían realizando y al final pintó una hermosa Bandera Cubana.

Los cuatro primeros versos de la inspiración poética decían:

¬°A Las Villas patriotas cubanos /¬† que a 0ccidente nos llama el deber / De la Patria arrojad al tirano /¬† es preciso morir o vencer!…

 

 

 

Era la respuesta art√≠stica y patri√≥tica. Inicialmente titul√≥ “Maceo” a esos versos.

En una de sus vueltas por la casona camag√ľeyana, el General Antonio se top√≥ con la obra de Loynaz del Castillo en ese singular “mural”. Ley√≥ detenidamente los versos y le dijo al comandante-poeta:

–¬† Me gustan esos versos. Qu√≠tele mi nombre y p√≥ngale Himno Invasor. Que Dositeo le ponga m√ļsica y lo ensaye con la banda.¬† Har√© que se toque en la marcha, en los combates y en las victorias.

En relampagueante respuesta, Loynaz hizo los arreglos con Dositeo, el director de la banda de m√ļsica de la columna invasora y cuando al amanecer siguiente, 15 de noviembre, estuvo preparado, despu√©s de la diana mambisa la columna despert√≥ con esa composici√≥n en que se conjuga lo art√≠stico con la arenga pol√≠tica como arma de combate, melod√≠a, ritmo y patriotismo.

Nadie pone en duda el valor del arte en función de una idea política y como reafirmación de una ideología. Así sucede con los himnos patrióticos que impulsan y compulsan a combatir con denuedo. Así sucedió con este himno: sirvió a la unidad revolucionaria entre combatientes de distintas provincias y a aumentar el amor por la causa revolucionaria.

El General√≠simo M√°ximo G√≥mez aguardaba en la trocha de J√ļcaro a Mor√≥n a la fuerza que encabezaba Antonio Maceo. Esperaba su llegada para avanzar juntos hacia el territorio de Las Villas donde tendr√≠an que enfrentar encarnizados combates. De tal forma, result√≥ grat√≠sima la sorpresa del General√≠simo cuando vio entrar a su campamento de la Trocha al General Antonio con la banda de m√ļsica tocando marcialmente las notas del Himno Invasor, cantado por la tropa como un gran coro. El viejo mamb√≠ tambi√©n se emocion√≥.

Con esa emoción patriótica ha llegado a nuestros días el Himno Invasor, nacido en las especiales circunstancias que hemos relatado hoy.

Himno Invasor

Letra: Enrique Loynaz del Castillo

M√ļsica: Manuel Dositeo Aguilera

¬°A Las Villas valientes cubanos!
A Occidente nos manda el deber
De la Patria arrojar los tiranos
¬°A la carga: a morir o vencer!

De Martí la memoria adorada
Nuestras vidas ofrenda al honor,
Y nos gu√≠a la f√ļlgida espada
de Maceo, el caudillo invasor.

¡Alzó Gómez su alfanje de gloria!
Y trazada la ruta triunfal,
¬°Cada marcha ser√° una victoria!
la victoria del Bien sobre el Mal.

¬°Orientales heroicos al frente!
Camag√ľey legendario, avanzad
Villare√Īos de honor, a Occidente,
¬°Por la Patria, por la Libertad!

De la guerra la antorcha sublime
En pavesas convierte el hogar;
Porque Cuba se acaba o redime,
¬°incendiada de un mar a otro mar!

A  la carga, escuadrones, volemos,
Que a deg√ľello el clar√≠n orden√≥,
Los machetes furiosos, alcemos,
¡muera el vil que la Patria ultrajó!

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