Cuba estrena el Himno Invasor | 5 de Septiembre.
jue. Dic 12th, 2019

Cuba estrena el Himno Invasor

La columna invasora del Ejército Libertador que avanzaba desde 0riente hacia el 0ccidente de la Isla llegó el 14 de noviembre de 1895 a la finca “La Matilde” en el actual municipio de Sibanicú en Camagüey. Allí nació el Himno Invasor por las circunstancias que relataremos hoy.

Aquella finca era propiedad de José Ramón Simoni, el suegro del General Ignacio Agramonte, casado con su hija Amalia. En su camino hacia occidente el General Antonio Maceo desalojó de allí a una columna española que la ocupaba e instaló un campamento provisionalmente; en la casona, puso su puesto de mando.

El entonces comandante Enrique Loynaz del Castillo, del Estado Mayor de Maceo, halló improperios contra los mambises escritos en la hoja de una ventana interior de la casona, obra de los hispanos allí alojados antes y la firma era una bandera española pintada.

La primera reacción de Loynaz fue de indignación, pero enseguida le llegó la inspiración poética. Respondió en versos a los insultos contra el mambisado y los escribió en la otra hoja de esa ventana. Se refirió a la invasión que venían realizando y al final pintó una hermosa Bandera Cubana.

Los cuatro primeros versos de la inspiración poética decían:

¡A Las Villas patriotas cubanos /  que a 0ccidente nos llama el deber / De la Patria arrojad al tirano /  es preciso morir o vencer!…

 

 

 

Era la respuesta artística y patriótica. Inicialmente tituló “Maceo” a esos versos.

En una de sus vueltas por la casona camagüeyana, el General Antonio se topó con la obra de Loynaz del Castillo en ese singular “mural”. Leyó detenidamente los versos y le dijo al comandante-poeta:

–  Me gustan esos versos. Quítele mi nombre y póngale Himno Invasor. Que Dositeo le ponga música y lo ensaye con la banda.  Haré que se toque en la marcha, en los combates y en las victorias.

En relampagueante respuesta, Loynaz hizo los arreglos con Dositeo, el director de la banda de música de la columna invasora y cuando al amanecer siguiente, 15 de noviembre, estuvo preparado, después de la diana mambisa la columna despertó con esa composición en que se conjuga lo artístico con la arenga política como arma de combate, melodía, ritmo y patriotismo.

Nadie pone en duda el valor del arte en función de una idea política y como reafirmación de una ideología. Así sucede con los himnos patrióticos que impulsan y compulsan a combatir con denuedo. Así sucedió con este himno: sirvió a la unidad revolucionaria entre combatientes de distintas provincias y a aumentar el amor por la causa revolucionaria.

El Generalísimo Máximo Gómez aguardaba en la trocha de Júcaro a Morón a la fuerza que encabezaba Antonio Maceo. Esperaba su llegada para avanzar juntos hacia el territorio de Las Villas donde tendrían que enfrentar encarnizados combates. De tal forma, resultó gratísima la sorpresa del Generalísimo cuando vio entrar a su campamento de la Trocha al General Antonio con la banda de música tocando marcialmente las notas del Himno Invasor, cantado por la tropa como un gran coro. El viejo mambí también se emocionó.

Con esa emoción patriótica ha llegado a nuestros días el Himno Invasor, nacido en las especiales circunstancias que hemos relatado hoy.

Himno Invasor

Letra: Enrique Loynaz del Castillo

Música: Manuel Dositeo Aguilera

¡A Las Villas valientes cubanos!
A Occidente nos manda el deber
De la Patria arrojar los tiranos
¡A la carga: a morir o vencer!

De Martí la memoria adorada
Nuestras vidas ofrenda al honor,
Y nos guía la fúlgida espada
de Maceo, el caudillo invasor.

¡Alzó Gómez su alfanje de gloria!
Y trazada la ruta triunfal,
¡Cada marcha será una victoria!
la victoria del Bien sobre el Mal.

¡Orientales heroicos al frente!
Camagüey legendario, avanzad
Villareños de honor, a Occidente,
¡Por la Patria, por la Libertad!

De la guerra la antorcha sublime
En pavesas convierte el hogar;
Porque Cuba se acaba o redime,
¡incendiada de un mar a otro mar!

A  la carga, escuadrones, volemos,
Que a degüello el clarín ordenó,
Los machetes furiosos, alcemos,
¡muera el vil que la Patria ultrajó!

Noticias relacionadas
Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

 caracteres disponibles

Share