Cuba aboga en la ONU por cambio del actual orden internacional (+Video)

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, instó hoy ante Naciones Unidas a revertir la desigualdad imperante en el actual orden internacional, que antepone el egoísmo y los intereses mezquinos de una minoría.

Al intervenir, de manera virtual, ante el segmento de alto nivel del 76 periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el mandatario abogó por dar un vuelco a los desiguales patrones en el proceso de vacunación mundial contra la Covid-19.

Díaz-Canel afirmó que más del 80 por ciento de las dosis de vacunas aplicadas en el mundo fueron en países de ingresos medios o altos cuyas poblaciones representan menos de la mitad de los habitantes del planeta.

Cientos de millones de personas en naciones de bajos ingresos aún esperan su primera dosis y no pueden estimar siquiera si alguna vez la recibirán, proclamó el gobernante.

En su discurso calificó de inconcebible que tal desigualdad ocurra cuando el gasto militar mundial en 2020, en plena afectación por la pandemia, fue de casi dos billones de dólares.

Al respecto se preguntó cuántas vidas se habrían salvado si esos recursos se hubieran destinado a la salud o a la producción y distribución de vacunas.

La posible respuesta pasa por un cambio de paradigma y transformar un orden internacional profundamente desigual y antidemocrático, consideró el jefe de Estado cubano.

Igualmente, consideró como tarea urgente e impostergable la cooperación internacional en el enfrentamiento a la pandemia, en tanto las recetas neoliberales implementadas durante décadas redujeron las capacidades de los Estados para atender sus poblaciones.

Los más vulnerables han quedado desprotegidas mientras las naciones ricas y las transnacionales farmacéuticas incrementan sus beneficios, señaló.

Ante las desigualdades expuestas por la pandemia resulta hoy urgente y moralmente impostergable unir esfuerzos y voluntadas por el bien de la humanidad, subrayó Díaz-Canel.

Refirió que tal propósito resulta ineludible cuando millones de personas murieron por causa de la enfermedad y otros muchos más viven en peores condiciones de vida.

Solidaridad incondicional sin injerencias

En otro momento de su intervención en el segmento de alto nivel del 76 período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el presidente cubano exaltó los valores de solidaridad incondicional y sin injerencia que practica la Isla y, a su vez, recibe de gobiernos, amigos y los connacionales en el exterior.

Díaz-Canel se refirió a la ayuda enviada por la isla caribeña en el contexto de la pandemia de la Covid-19 a 40 países, a los cuales llegaron 4 mil 900 colaboradores, organizados en 57 brigadas médicas.

Expresó que son esos mismos especialistas ‘los que salieron a las calles a asistir al pueblo haitiano tras el devastador terremoto de hace apenas unas semanas’, o quienes desde las naciones donde prestan colaboración viajaron a una provincia cubana afectada por el virus ‘sin quitarse el polvo del camino’.

El jefe de Estado señaló a las decenas las personalidades y miles de personas que apoyan la candidatura para entregar el premio Nobel de la Paz al Contingente Médico Henry Reeve, a propósito de la labor desarrollada en sus 16 años de existencia.

De igual forma, elogió a la comunidad científica cubana, que en medio de las carencias desarrolló, tres vacunas y dos candidatos vacunales contra la Covid-19.

‘Gracias al apoyo de nuestras mujeres y hombres de ciencia y del personal de la salud, en los primeros 10 días del presente mes se habían administrado más de 15,8 millones de dosis de las vacunas Abdala, Soberana 02 y Soberana Plus, y un 37,8 por ciento de la población tenían completado el esquema de vacunación’, significó el mandatario.

Remarcó, además, la aspiración de Cuba de lograr la inmunización total de la población a finales de 2021, justo cuando hace unas horas la industria biotecnológica de la nación antillana anunció que culminaba la producción de las dosis necesarias de inyectables para cumplir con ese propósito.

Cuba siempre acompañará a las causas justas

Durante su intervención, Díaz-Canel, reafirmó la determinación de su gobierno de acompañar las causas justas y enfrentar los atropellos, la agresión extranjera, el colonialismo y el racismo.

Cuba luchará sin descanso por la mayor justicia, prosperidad y desarrollo de los pueblos del planeta, que merecen un mundo mejor, dijo.

Asimismo, subrayó que la nación caribeña no dejará de exponer con claridad sus verdades, ‘por mucho que molesten a algunos’, y de defender principios y valores en los que creen.

El jefe de Estado ratificó la aspiración de ser parte de una región latinoamericana y caribeña económica y socialmente integrada, capaz de defender el compromiso con la proclama de Zona de Paz, ‘frente a las pretensiones de reimponer la Doctrina Monroe y la dominación neocolonial’.

En este sentido, enfatizó que Cuba se opone a los intentos de desestabilizar y subvertir el orden constitucional y la unión cívico-militar en la República Bolivariana de Venezuela, a la vez que reiteró la solidaridad con ese pueblo.

Asimismo, reafirmó el respaldo a los nicaragüenses y su Gobierno, quienes ‘defienden valiente y dignamente sus logros, frente a las amenazas y acciones injerencistas’ de Estados Unidos.

El presidente cubano acompañó el reclamo de los países del Caribe acerca de las reparaciones por los horrores de la esclavitud, así como su derecho a un trato justo y diferenciado, indispensable para enfrentar el cambio climático, los desastres naturales, el sistema financiero internacional y la Covid-19.

Defendió el derecho de Puerto Rico a ser libre e independiente, luego de más de un siglo sometido a dominación colonial; y sostuvo la solidaridad con el pueblo saharaui y con la posición de Argentina, en cuanto a la soberanía sobre las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.

Díaz-Canel ratificó el compromiso con la paz en Colombia, demandó el cese de la injerencia externa en Siria y el pleno respeto a su soberanía e integridad territorial; y condenó las medidas coercitivas unilaterales impuestas a Irán.

Señaló la necesidad de una solución justa, amplia, integral y duradera al conflicto en Oriente Medio, que pasa por el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos usurpados y el ejercicio del derecho del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967.

Rechazó las sanciones unilaterales contra la República Popular Democrática de Corea y Rusia, y la intención de extender la presencia de la Organización del Atlántico Norte hasta las fronteras de ese país.

Manifestó el apoyo al principio de ‘Una sola China’ y la oposición a la injerencia en los asuntos internos de la nación asiática y de Belarús.

El presidente cubano dijo que la AGNU no puede olvidar la lección de Afganistán, donde murieron miles de personas y millones fueron desplazadas; algo que no resulta un caso aislado, porque ‘donde Estados Unidos interviene, se incrementan la inestabilidad, las muertes, el sufrimiento y quedan cicatrices perdurables’.

En video la intervención del Presidente cubano

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5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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