Construcciones

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En la noche del 13 de abril, Estados Unidos y algunos de sus aliados perpetraron un ataque contra instalaciones militares y civiles en la Rep√ļblica √Ārabe Siria, utilizando como pretexto el supuesto empleo por el Gobierno sirio de armas qu√≠micas contra civiles. El guion prefabricado de pretextos para justificar una intervenci√≥n, no es nuevo para Estados Unidos./Fotos: Tomada de las redes sociales

En Cal√≠gula y Trump, reflexi√≥n de Atilio Bor√≥n publicada esta semana, el polit√≥logo argentino se pregunta en torno a los bombardeos a Siria: “¬ŅPor qu√© los m√°s grandes medios occidentales, por ejemplo El Pa√≠s de Espa√Īa y los pestilentes medios de la oligarqu√≠a medi√°tica latinoamericana, silencian toda cr√≠tica y justifican un ataque criminal e indiscriminado? Lo hacen porque hace largos a√Īos que dejaron de ser medios de comunicaci√≥n para convertirse en ‘house organs’ de la Casa Blanca, en sus agentes de propaganda”.

Y, a continuaci√≥n, expone un hecho que, aunque conocido por el lector especializado en pol√≠tica, quiz√° no lo sea as√≠ dentro del mayoritario: “Todo el mundo sabe que no hay armas de destrucci√≥n masiva en Iraq”, le dijo un periodista del New York Times a Karl Rove, el principal asesor de George W. Bush en v√≠speras de la invasi√≥n y cruenta guerra de Irak en 2003. “Entonces, ¬Ņqu√© sentido tiene una guerra?” La respuesta de Rove fue paradigm√°tica de la prepotencia norteamericana: “Nosotros ahora somos un imperio, y creamos la realidad. Ustedes la comentan, nosotros la creamos. Y si la Casa Blanca dice que hay armas de destrucci√≥n masiva en Iraq todo el mundo dir√° que hay armas de destrucci√≥n masiva en Iraq”.

Mucho antes de la postverdad y las fake news en tanto t√©rminos ‚ÄĒpues siempre existieron, adecuadas a los contextos, a lo largo de la historia‚ÄĒ, los imperios construyeron las realidades que les conven√≠a amplificar con arreglo a sus intereses geoestrat√©gicos. Estados Unidos, el m√°s devorador y sanguinario desde los anales de la humanidad hasta hoy, sienta c√°tedra en la elaboraci√≥n de construcciones o hechos falsos que intentan convertir en verdad ante la opini√≥n p√ļblica mundial a trav√©s de los grandes medios corporativos globales a su servicio, aliados y gobiernos vasallos.

Casi desde los albores de ese sistema, las administraciones norteamericanas estuvieron, están y seguirán listas para fabricar ese casus belli tronante que erigir en escudo moral de cara a la pretendida intervención, doquiera.

El pretexto representa la principal construcción imperial en este sentido, y punto esencial de su plataforma programática.

Los grandes pretextos hist√≥ricos les han permitido reconfigurar mapas y cambiar el trayecto de los acontecimientos mundiales. Sucedi√≥ con la explosi√≥n del Maine y la Guerra Hispano- Cubana-Norteamericana. Y luego, con el hostigamiento de Roosevelt a Jap√≥n para el procurado ataque-pretexto de Pearl Harbor y la provocaci√≥n autom√°tica de la guerra con ese pa√≠s; con el enga√Īo de Truman y los medios a los estadounidenses para preparar y desarrollar la guerra de Corea; con el invento del ataque de la Rep√ļblica Democr√°tica de Viet Nam a dos destructores estadounidenses en el Golfo de Tonk√≠n, empleado para iniciar la invasi√≥n a ese estado; y con el 11-S.

A la altura actual, casi nadie duda ya que el derribo de las torres gemelas no haya sido una acci√≥n interna. La acci√≥n interna de mayores resultados geoestrat√©gicos para la Casa Blanca en tres siglos. El cient√≠fico social James Petras, uno de los m√°s importante de los Estados Unidos, afirma sin ambages lo siguiente en su ensayo Provocaciones y pretextos para la guerra imperialista: “Washington necesitaba un acontecimiento catastr√≥fico capaz de dar la vuelta a la opini√≥n p√ļblica, que se hab√≠a opuesto a la primera guerra del Golfo y que luego apoy√≥ una r√°pida retirada de las tropas estadounidenses de Iraq en 1990. Los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 sirvieron a los fines de los constructores militaristas del imperio de Estados Unidos e Israel. La destrucci√≥n del World Trade Center y la muerte de casi 3 mil civiles sirvi√≥ de pretexto para una serie de guerras coloniales, ocupaciones coloniales y actividades terroristas en todo el mundo, y consigui√≥ el apoyo un√°nime del Congreso estadounidense a la vez que desencadenaba una campa√Īa de propaganda masiva en todos los medios, a favor de la guerra”.

En este orden de cosas, donde imperan la mentira como instrumento y la construcci√≥n ficticia, no solo se hace m√°s importante que nunca la forja de una conciencia cr√≠tica y una cultura pol√≠tica superiores, sino adem√°s la articulaci√≥n de estrategias y voces alternativas globales que desmonten el sofisma y demuestren y divulguen la verdad. A la convicci√≥n de que el imperio, am√©n de su infinito poder militar y econ√≥mico, intenta dominar a la opini√≥n p√ļblica mundial a trav√©s del enga√Īo, debe corresponderse tambi√©n la decisi√≥n de responder y vencer ante cualquier agresi√≥n cocinada con su t√≠pica alevos√≠a.

1 Comentario

  1. Como siempre an√°lisis profundos…. Se extra√Īan sus cr√≠ticas cinematogr√°ficas, no ha perdido a sus fans , as√≠ que no nos descuide.. jejejeje… Mis saludos y respetos SE√ĎOR cr√≠tico.