Conmemoran el natalicio 90 de Rafael Lay

Con motivo de la ocasión, develan escultura realizada al insigne músico cienfueguero

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Rosa Lay, hija del artista, junto a la escultura develada en la casa natal del creador, en San Lázaro. / Foto: Efraín Cedeño

A las vísperas de conmemorarse las nueve décadas de su nacimiento —el día 17— y los 35 años de su deceso —el 13 de este propio mes de agosto—, durante la tarde del jueves fue develada una escultura en honor al célebre músico cubano Rafael Felipe Lay Apezteguía, en su casa natal del barrio de San Lázaro, en Cienfuegos.

La obra, elaborada por el artista plástico autodidacta perlasureño Armando Almeida González, es un tributo al significativo violinista, compositor, arreglista y director de orquesta, bajo cuya conducción alcanzó la cima de la popularidad la “Aragón”, la cual dirigiera desde 1948 y empinaría a planos estelares a escala mundial.

Rosa Lay Bravo, hija del creador, compartió a 5 de Septiembre que es de alta estima que, como parte de las conmemoraciones familiares por el señalado aniversario, un joven de 31 años se haya interesado en confeccionar esta escultura, la cual para los cinco hijos de Lay mucho representa en el plano sentimental; así como para la comunidad de San Lázaro, Cienfuegos y Cuba.

Al especial momento (con el apoyo del Departamento de Promoción de la Empresa Comercializadora de la Música Rafael Lay) acudieron miembros de la orquesta Aragón, su hijo Rafelito y varios músicos cienfuegueros de primer nivel, quienes formaron parte de una jornada vespertina de recordación, matizada por el ineludible hecho musical.

El hijo del tabacalero Belén Felipe Lay y de la costurera Esperanza Apezteguía se convierte en violinista gracias al ferviente respaldo de su profesora, la cienfueguera Sara Torres López, quien le facilitó, además, los violines.

Luego del triunfo de la Revolución cubana, continuó estudios en el recién fundado Conservatorio Alejandro García Caturla. Allí, cuando era uno de los más reconocidos y exitosos autores e intérpretes del Chachachá en particular, y de la música popular cubana en general, sería alumno de los reputados profesores Félix Guerrero, Dolores Torres y Alfredo Diez Nieto.

A él y a su cienfueguera y universal orquesta Aragón los escucharon en el Avery Fisher Hall, del Lincoln Center; en el Conservatorio Chaikovsky, de Moscú; en el Olympia, de París; en la Expo ’70, celebrada en Osaka, Japón; así como en diversos escenarios de casi todos los continentes.

Con la “Aragón” realizó giras por Japón, Estados Unidos, Francia, España, Polonia, Alemania, Colombia, México, Chile, Tanzania, Guyana, Unión Soviética, Bulgaria, Rumania, Hungría, Checoslovaquia, Venezuela, Congo, Egipto, Argelia, Panamá, Sierra Leona, Guatemala y Angola, entre más de veinte países.

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