Ciudad despierta

0
2460
Julián Espinosa (Wayacón) integra la muestra visual. /Foto: Dorado.

La Galer√≠a Mateo Torriente, de la Uneac, tiene en cartel la exposici√≥n colectiva Ciudad despierta, la cual re√ļne a nueve artistas de la pl√°stica, todos miembros de la citada organizaci√≥n en Cienfuegos, quienes desde propuestas discursivas muy personales aluden a la ciudad.

Sin embargo, la mayor√≠a de las piezas no declara una filiaci√≥n expl√≠cita, dependiente y representacional del marco f√≠sico -arquitect√≥nico o urban√≠stico – en el que trascurre la existencia de sus autores. Su interpretaci√≥n en torno a la urbe est√° m√°s cerca del concepto del soci√≥logo, historiador y urbanista estadounidense Lewis Mumford (1895-1990), quien despleg√≥ una serie de conocimientos reflexivos y cr√≠ticos, mezclados con historia, filosof√≠a, religi√≥n, pol√≠tica, derecho y arquitectura, a partir de los cuales afirm√≥: ‚Äúla ciudad es el armaz√≥n especial que favorece la creaci√≥n de oportunidades diferenciadas para lograr una vida com√ļn y generar un drama colectivo significativo‚ÄĚ.

Las obras reunidas bajo el r√≥tulo de Ciudad despierta apuntan a desentra√Īar el significado del espacio ciudadano nacido de estructuras t√©cnico productivas industriales y de servicios. Pues este entramado se convierte en el escenario favorecedor para la emergencia de aparatos institucionales y de control, creciente urbanizaci√≥n, desarrollo de las relaciones sociales, determinados estilos de vida, conductas, pr√°cticas culturales, incluso, estados de √°nimo asociados a la alienaci√≥n y el anonimato de los individuos.

La pieza Beisbol city de √Āngel Fern√°ndez (√Āndez) y las dos fotograf√≠as Sin t√≠tulo de √Āngel Pe√Īa son las que acusan mayor propensi√≥n referencial. √Āndez, porque desde la configuraci√≥n y factura aprovecha la simbolog√≠a beisbolera para insinuar costados de nuestra identidad; Pe√Īa, porque propicia el di√°logo entre iconos arquitect√≥nicos de rancia estirpe y c√≥digos emergentes, huella de tiempos m√°s cercanos. Juli√°n Espinosa (Wayac√≥n), Jos√© Basulto y Roberto Gil ponen el acento en el colorido y el regodeo en el oficio para ofrecer una visi√≥n fabulada – y hasta dir√≠a ut√≥pica- del ambiente urbano. Pues el mundo que orquestan no renuncia a la presencia de la naturaleza como garant√≠a para una vida saludable. Una perspectiva diferente ofrecen Camilo Villalvilla y Vladimir Rodr√≠guez, quienes optan por acercarse al drama humano que subyace en el car√°cter administrativo y pol√≠tico que ostenta la ciudad con las implicaciones que ello aporta a la estructura social y la actividad econ√≥mica y cultural. En Tesis, ant√≠tesis y s√≠ntesis el s√≠mbolo del poder marca el decurso del tiempo; Epigramas delata los entresijos de tal existencia. Mientras, N√©stor Vega y Yanet Mart√≠nez asumen posiciones m√°s her√©ticas, al recrear desde la abstracci√≥n el caos citadino, ese donde convergen las nociones anteriores.

Valga esta Ciudad despierta en las creaciones visuales de nuestros artistas como oportunidad veraniega para reflexionar sobre nuestra vida en com√ļn.

Dejar respuesta