Mujer, entre múltiples alternativas en las FAR

En Cuba, la incorporación de la mujer al Servicio Militar Voluntario Femenino cumple un objetivo político-social en la lucha por su plena igualdad y por elevar su preparación militar para la defensa de la Patria socialista; por ello, la política de incremento se continuará orientando hacia las especialidades que sean necesarias, en las cuales, las mujeres mejor preparadas, puedan desarrollarse sin dificultades.

Por más de tres décadas, el SMVF ha posibilitado a las jóvenes que así lo desearan estar en la primera línea de combate. Sin embargo, amén de entrenarse en el manejo de las armas y pertrecharse de los valores inculcados a los miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), también el cumplimiento de este sagrado deber les ofrece múltiples opciones para su vida futura.

En la Región Militar Cienfuegos, protagonistas de diferentes generaciones narran sus experiencias.

Mayor Isabel Castillo Consuegra, oficial de Órgano y Personal de la Escuela Provincial de Preparación para la Defensa Comandante Manuel Piti Fajardo:

“Fui de las primeras en ingresar en el SMVF. Por supuesto, ante tal paso tuve que enfrentarme a las incomprensiones de la familia, sobre todo a la desaprobación de mi padre.

“Tras inscribirme en el Comité Militar de Cruces, donde residía entonces, me seleccionaron para incorporarme al Distrito Naval Central en Rancho Luna. Aquí pasé la previa y más tarde un curso de artillería antiáerea, luego, fui de las primeras artilleras del país. Después continué otros estudios en la Academia Naval en aeromodelismo y ascendí por las diferentes escalas de mando, siempre precedida por una constante superación.

“Como toda madre militar, he tenido que esforzarme por alternar mis responsabilidades de oficial con la educación de mi hijo, hasta verlo convertirlo en un joven de bien. Eso entraña sacrificios, pero tiene por recompensa la satisfacción del deber cumplido”.

Primer suboficial Milagros Héctor Cabrera, técnica en Comunicación de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos:

Foto: Juan Carlos Dorado

“Ingresé en el SMVF el 24 de agosto de 2007. He tenido varios retos en mi vida, y uno de ellos fue ser miembro de las Fuerzas Armadas. Yo soy muy recta y me agrada la disciplina militar. Estudiaba la carrera de técnico medio en Informática cuando supe de la convocatoria, y me dije, ‘esta es la tuya, Milagros’. Allí llegué con muchas expectativas; la primera de todas, forjarme el futuro y ser alguien en la vida, y esa oportunidad de continuar los estudios la tenía en mis propias manos.

“El principal y gran obstáculo fue la negativa de mi padre, a tal punto que ante mi firme posición, me privó del hogar. Manos amigas se tendieron por cinco años hasta tener mi propia vivienda, cuando ya estaba embarazada de mi hija.

”Cuando hago un balance de mi desempeño en la vida militar, reafirmo la decisión tomada hace una década atrás. Para mí fue la gran oportunidad de hacerme de una profesión, e incluso, de seguir superándome, pues actualmente estudio licenciatura en Gestión Sociocultural del Desarrollo en la Universidad de Cienfuegos.

“Las FAR consideran en extremo a sus combatientes y trabajadoras civiles que son madres. Esto no quiere decir que nos exima de responsabilidad, por eso tenemos que esforzarnos más. Tengo la suerte de contar con el apoyo de mi pareja que, por demás, es oficial, condición que ayuda a una mejor comprensión de las obligaciones de ambos”.

Sargento Mayor Virgen Guerra Millares, del batallón de Infantería:

“Estando en el politécnico de Informática tuve conocimiento de las posibilidades que brindaba el SMVF. Me interesó ingresar por esa vía en las FAR, y así lo hice en agosto de 2009. Una vez que cumplí los doce meses establecidos tenía ante mí varias opciones: volver a la vida civil como estudiante o trabajadora, o podía continuar en las Fuerzas Armadas. Me incliné por esta última, pues la experiencia vivida dentro de sus filas había despertado en mí la vocación por las carreras militares, consciente de poder formar parte de los combatientes encargados de la defensa de la Revolución y de la Patria socialista”.

Marién González Rodríguez, soldado del SMVF:

“Además de prepararme para defender a la Patria, vi en el Servicio Militar Voluntario Femenino una gran oportunidad para acceder a una carrera universitaria. Por esta vía pienso estudiar Estomatología, ahora con un beneficio adicional, pues el escalafón es solo para las que como yo están interesadas en la enseñanza superior. Procedo del preuniversitario urbano Félix Edén Aguada.

Soldado Marién González./Foto: Juan Carlos Dorado

“Ya llevo doce meses en la compañía de Seguridad de la Región Militar Cienfuegos. Aquí he contado todo el tiempo con el apoyo solidario de los oficiales y el resto de los soldados. Gracias a esta experiencia, hoy siento que soy una mejor persona en todos los sentidos”.

Al decir del mayor Máximo Castillo Alemán, primer oficial de Reclutamiento del Comité Militar Provincial, tras el cumplimiento del SMVF las jóvenes pueden optar por permanecer en las FAR. En tal caso, las instituciones docentes militares le abren sus puertas para formarse como sargentos instructores, oficiales y suboficiales, ya sea del nivel medio como del superior en determinadas carreras afines a la preparación de la defensa de la nación.

Si deciden volver a la vida civil, las muchachas tienen prioridad para optar por carreras técnicas en el sector del Turismo, esfera en la que podrán laborar posteriormente.

Agrega Castillo Alemán que nuevos beneficios se suman este año. Las interesadas en ingresar a la enseñanza superior conforman un escalafón independiente y podrán escoger cualquiera de las modalidades, previa prueba de ingreso.

También aquellas que ingresan al Servicio Militar Voluntario Femenino sin el nivel medio superior vencido, a partir de ahora tienen la oportunidad de alcanzarlo mediante la Facultad Obrera Campesina y luego continuar estudios universitarios. Resulta novedoso, además, la incorporación al Ejército Juvenil del Trabajo para quienes poseen el título de técnico medio en las especialidades ferroviarias o agropecuarias.

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Armando Sáez Chávez

Armando Sáez Chávez

Periodista de la Editora 5 de Septiembre, Cienfuegos, Licenciado en Español y Literatura y Máster en Ciencias de la Educación

Un Comentario en “Mujer, entre múltiples alternativas en las FAR

  • Yudith
    6 junio, 2017 en 1:03 pm
    Permalink

    Un número considerable de muchachas han encontrado en el Servicio Militar Voluntario Femenino una oportunidad para abrirse paso en la vida profesional, unas continúan carreras en el ámbito civil pero otras permanecen en las filas de las FAR.

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