Carmita: cien años y un amor que vale por mil

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Carmen Ramona García Arce (Carmita), una hija de Cienfuegos que este julio arribó a sus cien años./Fotos: Cedeño
Carmen Ramona García Arce (Carmita), una hija de Cienfuegos que este julio arribó a sus cien años./Fotos: Cedeño

¿Cómo se mira a la vida un siglo después de que ha comenzado? ¿En cuál estante de la memoria se guardan los recuerdos iniciales, los instantes gratos, los momentos de dolor, las ilusiones perdidas, los sueños hechos realidad, la sorpresa ante muchos descubrimientos: el amor, el odio, la incertidumbre, la confianza, la voluntad de servir? ¿Cómo se vive para contar la historia de una existencia que vela por la de los demás?

Carmen Ramona García Arce, Carmita, bien podría responder tales interrogantes de no estar sus oídos ya fatigados por el paso del tiempo. Ha cumplido cien años y cada surco en su piel da testimonio de un peregrinar intenso, lúcido, recorrido para procurar el bien de los suyos. ¿Cómo sino explicar el agasajo que familiares y vecinos, junto a dirigentes de la Federación de Mujeres Cubanas, el Partido, el Gobierno y la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC) brindaron a esta hija de Cienfuegos el día que marca sus cien julios cumplidos?

Carmita recibe merecido agasajo por su centenario. Foto/Cedeño
Carmita recibe merecido agasajo por su centenario. Foto/Cedeño

Delgada, ojos azules, cabellos de plata, la anciana sonríe ante las cámaras y la presencia de quienes han venido a festejarla. “No hablo mucho porque ya no escucho bien”, musita al percatarse de las intensiones de los reporteros. Mas no por ello dejamos de conocer que Carmita lleva a Cuba y a su Revolución tatuada en el alma, con un amor que no mengua ni ahora en su centenario, y que vale por mil.

Enfermera de profesión, fue combatiente de la clandestinidad y compañera de labor del Dr. Serafín Ruiz de Zárate, quien estuviera al frente del Movimiento 26 de Julio en la región de Las Villas y fuera el primer ministro de Salud tras el triunfo revolucionario. ¿Cuántos salvaron sus vidas en las manos de Carmita? Quizás nunca los contó, lo importante no era el número sino la urgencia de sanar las heridas de quienes batallaban por la liberación.

Carmita, siempre mimada por una familia amorosa./Foto: Cedeño
Carmita, siempre mimada por una familia amorosa./Foto: Cedeño

“Carmita ha dedicado toda su vida a la Revolución, desde jovencita. Después del primero de enero de 1959, continuó luchando, entonces como integrante activa de las diferentes organizaciones políticas y de masas fundadas en el país, desarrollando tareas en el barrio, apoyando las transformaciones. No le gusta hablar de ella, no hace alarde de eso, pero nosotros sus familiares lo conocemos.

Carmita celebra junto a la más joven generación de su barrio. /Foto: Cedeño
Carmita celebra junto a la más joven generación de su barrio. /Foto: Cedeño

“Es una persona maravillosa, todavía activa a sus años. Figúrense, este Primero de Mayo la encontré en el camino, le dije: ‘Carmita, ¿qué haces por ahí?’ y ella respondió: ¿Yo? ¡Vengo del desfile! Ella no tiene límites. Ya lo dijo en una ocasión: ‘seré revolucionaria hasta que me llegue el día final’”, afirma José Arce Masó, primo de la centenaria y secretario de Trabajo Político en la dirección provincial de la ACRC, durante la celebración del cumpleaños de la valerosa cienfueguera. También agradeció a los presentes por la actividad, regalo singular que manera espontánea y cargada de cariño obsequiaron a Carmita.

1 Comentario

  1. Muchas felicidades a Carmita, seguiremos tu ejemplo de enfermera, revolucionaria, combatiente, que continues con mucha salud, lindo reconocimiento, mucho amor para ella y su familia.