Captar complejidades e intereses del ser humano

Teatro Nuevo surgió en 1982, en esta ciudad; y su primer director fue el dramaturgo y guionista Atilio Caballero. Después asumió las riendas de la compañía, Félix Puerto Muñiz.

En 1986 comenzó a comandarla el entonces muy joven instructor de arte Roberto Sánchez Curiel quien, al evocar aquella época, resalta como «en dicho momento el colectivo se nutrió de jóvenes que teníamos diferentes oficios laborales; otros eran estudiantes. Pero a todos nos convocaba el objetivo común de adentrarnos en el maravilloso arte de la escena».

El aún hombre al frente de esta institución cienfueguera de las tablas, cuyo promedio de edad no supera los treinta años, recuerda que la primera pieza que montaron fue Ropa de teatro, del dramaturgo Manuel Galich. «El propio autor nos ayudó en la puesta en escena, con la cual conseguimos tres de los principales premios del evento Lázaro Peña, de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)».

Sánchez Curiel, asegura que «una de las características principales que ha distinguido a Teatro Nuevo es la rigurosa selección de los actores, su preparación integral. Se hace un taller, y se escogen los mejores de ellos».

En la actualidad -agrega- lo integra un personal especializado en la Cultura: metodólogos, especialistas de música, cantantes… Y todos poseen un elevado nivel escolar, se ufana el líder del colectivo teatral.

Roberto afirma que son «muy sistemáticos en la búsqueda de la rigurosidad en el trabajo colectivo, en la preparación técnica. Hemos siempre tenido bien clara la selección del repertorio, tanto universal como cubano, pero incorporando tradicionalmente un mensaje más contemporáneo y actual de la pieza adaptada, por clásica o antaña que pudiera ser».

Lo defiende a ultranza, «lo mismo sea con el Decamerón o Lorca, que con autores nacionales o cienfuegueros».

En este diálogo de remembranzas y sentido del presente, el director de Teatro Nuevo alude a su participación en festivales nacionales e internacionales. «En los ‘Olga Alonso’ -dice- hemos obtenido varios lauros, sobre todo a partir de los años 90».

Él considera que la agrupación, a la cual recompensaran en fecha reciente con la entrega del Mambí Sureño, es «ante todo, una escuela, un taller donde se formaron actores que hoy pertenecen a distintos colectivos profesionales de la provincia y el país».

En estos momentos Teatro Nuevo está conformado por seis miembros, (tres hombres e igual número de mujeres) quienes radican, desde hace siete años, en la casa donde viviera Arquímedes Pous, sede de la Asociación Nacional de Innovadores Y Racionalizadores (ANIR) en Cienfuegos.

Allí están vinculados a un proyecto socio-cultural dirigido por Roberto, que promueve la interacción del teatro con otras manifestaciones, en un entorno de espiritualidad y creación.

«El monólogo, el trabajo unipersonal resulta una de las líneas que nos ha dado buena suerte con el público; y distintos lauros. Mi texto Bolerón, laureado en un reciente encuentro nacional de talleres literarios, fue conducido a las tablas con una de nuestras actrices, en representación que le valiera el premio a la mejor interpretación en el Festival Raúl Bayolo».

Roberto dirige y escribe, compone música y es el autor de no pocas de las piezas montadas por el grupo desde hace más de un lustro. El primer texto suyo que subiera a un escenario se tituló Bohemios.

Los temas preferidos por Teatro Nuevo son el entorno, la ciudad, los problemas del ser humano, la cotidianidad…

«Nos interesa mucho transmitir vivencias, emociones y pulsiones en nuestros montajes, en los cuales ponemos ser y corazón», subraya Sánchez Curiel.

Opina que el teatro «debe responder a los intereses del presente, y a las necesidades del ser humano. Precisa escrutar sus complejidades, captar el sentido de sus modos de obrar o pensar; y lanzarse a fondo en la búsqueda de tales blancos, sobre la base de una labor de investigación a la hora de emprender el proceso creador, de manera que el texto y su traslación puedan responder con autenticidad a los intereses del público».

En la línea dramatúrgica de Sánchez Curiel está implícito también el rescate de personalidades. Su monólogo La desventurada cantora del dolor, inspirado en Mercedes Matamoros, le granjeó a su actriz Geysy Díaz Rojas, el premio de interpretación en el Festival Nacional de Teatro Aficionado Olga Alonso.

A lo largo de 2007, Teatro Nuevo emprenderá una gira nacional y efectuará diversas presentaciones en instituciones culturales. Continuará sus dos peñas mensuales y proseguirá el desarrollo de un proyecto de talleres para jóvenes, en busca de nutrir sus filas y continuar despertando la pasión por las tablas entre las nuevas generaciones.

Julio Martínez Molina

Julio Martínez Molina

Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Periodista del diario 5 de Septiembre y crítico audiovisual. Miembro de la UPEC, la UNEAC, la FIPRESCI y la Asociación Cubana de la Crítica Cinematográfica

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