Camioneros sin camión…

Foto: Juan Carlos Dorado

La propia solución lo desvió hacia un callejón sin salida. El camión de la Empresa Provincial de Abastecimiento y Servicios a la Educación (EPASE) lleva casi un año sin rodar y hasta ahora nada indica su arranque definitivo.

“EPASE tiene una situación muy crítica con el transporte, entonces el Gobierno nos pidió priorizar su remotorización para los primeros meses del año. Llegó con la cabina en muy malas condiciones, del modelo Zil 130, pero las que nos entraron (y así sucedió desde Pinar del Río hasta Guantánamo), son de Zil 131 y esa misma le pusimos. Le montamos el motor, el paquete de muelles, todo nuevo y ahora no puede salir…”, explicó inicialmente Marlon Cuvertiel Cepeda, especialista Comercial de la UEB Centro, perteneciente a la Empresa Integral de Servicio Automotor (EISA).

Sin embargo, de acuerdo con la Ley 109, está prohibido el cambio de marca y modelo. “A la vez que estas dos categorías no coinciden, ahí mismo se paraliza el trámite, porque no califica dentro de los procedimientos y no puede circular”, aclara el mayor Omar Montero Negrín, primer oficial de la Unidad de Trámites.

Actualmente, en la provincia existen cerca de doce vehículos paralizados porque no cumplen con las normativas de Tránsito, pero este suceso sería el desenlace de una historia cargada de incongruencias, ¿por qué se cambiaron las cabinas si no existía una correspondencia entre marca y modelo?, ¿quién aprobó la ilegalidad?, ¿cuáles serán las consecuencias?

“Yo llevo un año ganando 255 pesos, me han puesto de estibador, aun cuando tengo problemas en la columna. El camión no servía, el motor gastaba aceite, estaba fundido completo, y debí pararlo”, declaró Argel Tejeda Figueredo, chofer de EPASE.

El fenómeno repercute salarialmente en los 65 trabajadores de esta empresa, acogida a la Resolución 6, donde se paga por resultados. “Si no funcionan nuestros cuatro camiones, como hoy que hay dos, debemos alquilarlos a la base de Transporte (…) mientras más gastos, menos cobramos”, dijo José Cepero Martínez, económico de la entidad.

No es poca la mercancía que ha ido a parar a camiones alquilados: unas 420 toneladas en los primeros seis meses del año, cuya cifra aumentó en el verano, etapa en la cual la empresa traslada mayor cantidad de insumos para el nuevo curso escolar.

Alejado de las pérdidas económicas por este concepto, EPASE ha invertido cerca de 60 mil pesos en la remotorización de este vehículo. Primeramente, pagó un nuevo motor (5 mil 243 CUP), el proyecto técnico (5 mil CUP) y la mano de obra  (5 mil 197 CUP). En medio de este proceso, surgió la posibilidad de incluirse en el programa gubernamental y renunciaron a toda gestión anterior por atrasos en la documentación. Entonces “cayó” el camión en el taller EISA, donde finalmente, por 40 mil pesos, remotorizaron y reconstruyeron el vehículo, incluido el cambio de cabina.

“Todas las que hemos hecho este año no se han podido legalizar: uno de la Avícola, dos de Acueducto, otros del central Ciudad Caracas y EPASE. (…) Este es un programa nacional, en Santa Clara, todas las que habían las legalizaron sin problema. La EISA compra a nivel nacional,  y fue el país quien compró 200 cabinas Zil 131 y, al menos en Cienfuegos, todos los Zil que demandan reparación son 130”, enfatiza Cuvertiel Cepeda.

No es comprensible que se realice una inversión a ese nivel y luego no se ajuste a las necesidades reales del parqueo cubano o también pudo ser que no se comercialice en el mercado internacional el modelo en cuestión, entonces entraría en contradicción con la Ley 109.

La Resolución Ministerial del 17 de julio de 2017 ampara la flexibilización de estos procedimientos para las marcas KAZ, KAMAZ, MAZ, KRAZ, siempre y cuando el cambio de marca o modelo se haya realizado en industrias militares, tal disposición deja fuera a los Zil reparados en la EISA.

“Mandamos una carta al Ministro de Transporte desde finales de julio (al cierre de esta edición todavía no reciben respuesta) para su autorización e inscripción en el registro”, aclaró Florencio Piobet Moreira, vicepresidente del Gobierno Provincial.

Hasta la fecha, los camiones siguen parados, anclados a una excepcionalidad que se dilata en el tiempo. ¿No somos una misma economía? ¿Las pérdidas de una empresa no son las nuestras? Su quietud nos obliga a pensar que no siempre las estructuras y decisiones están bien engrasadas, como si pudiéramos darnos el lujo de que así fuera.

4 Comentarios

  1. Ya se dijo lo que ocurre con los autos de los particulares, pero los autos militares de otras marcas acaso no son cubanos para que exista una resolucion especial, las carreteras son las mismas para uno y para otro, los accidentes continuan por todo tipo de violacion, etc….

    • Muchas gracias por comentar. Quería aclararle que la resolución que usted menciona se refiere a los vehículos reparados en las industrias militares, pero no todos son, necesariamente, militares, hay otros pertenecientes a otros organismos (acueducto, comunales, etc.). Claro que igualmente establece una diferencia entre los talleres pertenecientes a las industrias militares y el resto.

  2. Y por qué hay tantos injertos de todo tipo en el sector privado,desde cabinas de zil 130,en chasis americanos y motor kamaz,hasta almendrones que cada sistema es de un tipo distinto, creo que en Cienfuegos se les ha ido la mano,máxime en un/año/el crecimiento económico está en apuros y educación esta a punto de empezar a “moler” a toda capacidad

  3. Esas son las cosas que no se entienden de Tránsito como institución, no se sabe con quien están si a favor o en contra, si están para molestar, porque para ayudar está probado que no están, son demasiados los accidentes como para afirmarlo

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