Better Call Saul: deliciosa

0
639
Foto: Tomada de Internet

Breaking Bad (AMC, 2008-2013), la serie dram√°tica de mayor personalidad, calado e inteligencia de la teleficci√≥n mundial del siglo XXI, fue un potente drama psicol√≥gico-social moldeado a pura fibra, con guiones y personajes de ensue√Īo, ignorado por la televisi√≥n cubana. Para rematar la falta de visi√≥n, se puso en pantalla Better Call Saul (AMC, 2015-actualidad), un spin off (proyecto nacido como extensi√≥n de otro anterior, en este caso el personaje del abogado Sa√ļl, curiosa aunque adyacente figura de la serie madre) de Breaking Bad.

Ahora bien, al margen de no ser lo ideal verla sin conocimiento de su predecesora, puede apreciarse sin problemas sin haber visto el antecedente, pues pese a que Sa√ļl haya nacido en aquella, es aqu√≠ donde vamos a presenciar la real conformaci√≥n del personaje desde su protohistoria.

Además, Vince Gilligan, el creador de ambos materiales, guarda especial preocupación por establecer un universo propio. Las convergencias solo son apreciables por los conocedores y a veces (las de formas) resultan sutiles, no afecta el sustrato.

Better Call Saul es una delicatesen, manjar exquisito para el más refinado gusto seriéfilo. A ojos vistas, no estamos aquí frente al gran tablero de Breaking Bad. Esta constituye una obra mucho más de cámara, minimal, con menos meandros narrativos, pero igual de cautivante.

Saul Goodman (Bob Odenkirk, en el papel de su vida) no era todav√≠a en las primeras temporadas de la serie el abogado inescrupuloso y c√≠nico en el cual se convertir√°. Aun viv√≠a en el cuerpo de Jimmy McGill, cre√≠a en la inocencia y en conseguir alg√ļn sue√Īo gracias a su laboriosidad.

Mas, el mundo corporativo de la abogacía es ruin e inclemente. Jimmy deberá convertirse en Saul y quien reventará de la crisálida no será una mariposa, sino el mejor bastardo a quien llamar en caso de cubrir legalmente una fechoría en el suroeste de EE.UU.

La relaci√≥n de amor-desamor de √©l con su hermano Chuck representa uno de los grandes aciertos de un trabajo cuya fortuna may√ļscula consiste justo en eso, en su estudio de caracteres, en visibilizar las apor√≠as en lugar de los colores morales definidos, en la observancia del comportamiento humano y c√≥mo las circunstancias pueden contribuir a moldearlo.

Lo otro realmente bueno pasa por el rico humor negro, la peculiar parsimonia, el sentido de la elaboraci√≥n del di√°logo (causa-efecto, indagatorio, propositivo), su pinta old fashion relucida desde la cabecera y el personaje de Mike (Jonathan Banks), el ‚Äúsolucionador de problemas‚ÄĚ de la serie madre, tambi√©n explorado en esta suerte de precuela de Gilligan y Peter Gould desde los albores de su identidad.

Dejar respuesta