Aval de eficiencia energética | 5 de Septiembre.
lun. Ago 19th, 2019

Aval de eficiencia energética

En el ambiente criollo del batey Covadonga, aledaño al central Antonio Sánchez, una moderna industria se inserta al paisaje, para afianzar el toque de cubanía, caracterizado por típicos contrastes entre lo novedoso que se impone y lo autóctono que señorea.

La Fábrica de Alcoholes Finos de Caña S.A. (ALFICSA) surge a finales de la década de los noventa por una iniciativa empresarial hispano-cubana. Conocimientos en el sector licorero y destreza en derivaciones azucareras se combinaron para producir un alcohol de la más alta calidad.

Con el cambio de milenio comenzó la comercialización de alcoholes finos en la destilería y posteriormente ha logrado saltos productivos, hasta los 150 000 litros diarios, con una reducción en los consumos de portadores energéticos que la hacen destacada en la eficiencia energética.

Reiner Dueñas Álvarez, subgerente de producciónEl ingeniero Reiner Dueñas Álvarez, subgerente de Producción, explicó que “se han hecho adecuaciones en el turbogenerador, aunque también se recupera el agua de lluvia y por canales con conductos va a la torre de refrigeración; ese insumo evita uso de energía”.

Con esta autogeneración de energía los consumos de electricidad han disminuido notablemente. Basta señalar que ahora gastan en todo un año lo que antes disipaban en un mes.

“Desde el 2003 las calderas de generación consumen crudo cubano, agrega Reiner. De entonces al cierre de 2006 ahorramos por ese concepto un millón doscientos mil dólares. Actualmente hay notable austeridad, pues el plan de 9,50 galones de crudo por cada litro de alcohol destilado, lo hemos logrado reducir a un real de 7,80, con las consecuentes reducciones de gastos en divisas”.

El proceso de elaboración de alcohol a partir de melaza está basado en las características que tienen algunos microorganismos de desintegrar azúcares y producir, como residuo, alcohol etílico. Este proceso biológico en la fábrica abarca tres etapas: Preparación, Fermentación continua y Destilación-rectificación.

La destilería aledaña al antiguo ingenio Covadonga ha llegado a entregar a los mercados interno y externo más de 100 000 litros diarios de etanol a partir de la miel.

Prueba del alto nivel de eficiencia que garantiza el colectivo laboral en la explotación del equipamiento tecnológico y la elevada calidad del producto terminado son los premios en el Fórum de Ciencia y Técnica, mientras la labor de turbogeneración obtuvo Premio Relevante en el certamen del Ministerio del Azúcar (MINAZ) y Mención en el evento nacional.

Los alcoholes puros de ALFICSA son utilizados con fines farmacéuticos, pero además se consumen por la firma Suchel Camacho para la fabricación de perfumes fundamentalmente y por las empresas cubanas que elaboran rones y licores.

Una parte de las producciones históricas han sido exportadas a países europeos y latinoamericanos, primero desde el puerto de la ciudad de Matanzas y luego por el de Cienfuegos, lo cual incidió también en la disminución de los costos por concepto de fletes marítimos y transportación terrestre.

 

VANGUARDIA EN EL DESTACAMENTO DE CALDERAS

Mecánico Orlando Amador Palacios, Vanguardia NacionalA tono con las exigencias de la Revolución Energética cubana, un cuerpo inspector revisa las entidades que generan vapor a partir de sus Salas de Calderas. Entre las abanderadas por su eficiencia figura la de ALFICSA.

Así lo atestigua el mecánico Orlando Amador Palacios, obrero Vanguardia Nacional encargado de chequear los parámetros de presión, temperatura y gastos de combustibles junto al operador.

“Para mí lo más importante es garantizar que el equipo trabaje de manera eficiente, entre otras cosas porque tengo conciencia plena de la importancia que tiene actualmente para el país gastar menos energía”.

Gracias al trabajo de Orlando y de otros innovadores del centro, esa caldera, cuya fabricación data de 1940, cubría apenas el 60 por ciento de toda la energía empleada por la fábrica. En estos momentos genera suficiente vapor para autoabastecerse y de esa forma independizarse del Sistema Electroenergético Nacional.

La capacidad de diseño de la planta era sólo de 90 000 litros y el aumento de producción ha sido posible por adaptaciones realizadas en el turbogenerador, así como por mejoras del factor de potencia, junto a la implantación de medidas internas de ahorro.

Mientras en el mundo se pretende convertir alimentos como leguminosas y oleaginosas en biocombustibles, con consecuencias devastadoras que condenarán a la pobreza global, en Cienfuegos se realiza con mieles de caña y mediante un ciclo cerrado a fin de proteger el entorno.

Desde su puesta en marcha, las aguas residuales del proceso productivo son aprovechadas por la Fábrica de Levadura Forrajera Torula, aledaña a la planta, lo cual evita la contaminación del medio ambiente.

Finalmente los líquidos desechados de ésta regresan al campo como fertirriego. No obstante, para alcanzar mayor eficacia y continuar el ahorro de portadores energéticos, cuentan ya con un estudio de factibilidad que permitirá, en el resto del año, trasladar el vapor a través de una conexión con el cercano central Antonio Sánchez, que a la vez posibilitará inyectar energía al proceso fabril a partir del bagazo.

Así en esta empresa mixta se combinan el tesón y la inventiva distintiva de la economía cubana y logra posicionarse como primer productor de alcohol etílico de Cuba y uno de los más importantes de esta zona geográfica.

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