Arte + Vida = Más salud

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El hermoso proyecto, todavía inconcluso, de ambientar los espacios públicos del mayor centro hospitalario cienfueguero a partir del esfuerzo altruista de los artistas locales, dejó hasta hoy, sobre las paredes de ese Centro, un conjunto de obras.

Hasta ahora, bajo la dirección de cinco arquitectos que proyectaron la ambientación, se han ubicado allí 45 pinturas, dos grabados y dos fotografías artísticas, que de ser adquiridos a los precios actuales hubieran costado más de 140 000 pesos. Hay que decir que los honorarios de los arquitectos rondan los 13 000 pesos; mientras que el de los siete carpinteros que hicieron los bastidores y los marcos superó prácticamente los 7 600 pesos.

“El abordaje de espacios poco comunes a partir de la irrupción en ellos de lo mejor y más representativo de la plástica local, resulta tentadora” -comenta al ‘5 de Septiembre’, María Luisa Más, presidenta del Consejo de las Artes Plásticas en la provincia.

“Sobresalen el oficio y el buen gusto, así como el toque de identidad, que invita al diálogo necesario, que se impone por sobre la impaciencia de lo cotidiano; independientemente de que impone una carga de conciencia, de agradecimiento, en quienes hacen uso de esos salones, a partir de la realización de un sentimiento tan digno y humano como ese de ‘lo bello para todos’.

“Sobresale el trabajo de Luis Acosta, muy contemporáneo, esa fabulación tan madura sobre la figura humana, símbolo de su plenitud artística; también el de Iraola, siempre creativo, que narra escenas cienfuegueras; y el conjunto de la entrada, tan diverso y cualificado”.

“Entregué con mucho gusto dos cuadros vinculados a lo que estoy haciendo ahora con la temática del guajiro -cuenta José Basulto. Yo desciendo de una familia de pescadores, de la zona de Guajimico, y estoy pensando mucho en las artes y mañas del guajiro que va a la costa a la corrida del pargo”.

¿Qué recuerdo tenías de las salas de espera y los pasillos de los hospitales?

“El interior de los hospitales es un lugar que no tiene por qué recordarse con miedo. Es un lugar al que no acude uno sino cuando no le queda más remedio, pero puede causar una buena impresión, puede suavizarse la espera.

“Alguna gente me ha comentado que vio mi obra allí, y traían una impresión fresca, hasta agradable del momento que estuvieron frente a ellas”.

En un aparte con el destacado pintor y modisto, Jorge Félix, nos contaba sobre las obras donadas por él, consistentes en dos cuadros elaborados en acrílico sobre lienzo, que hacen una abstracción de los elementos sígnicos del Caribe prehispánico.

“Respondí a la convocatoria, primero que todo, en consideración con mi responsabilidad social como creador, también porque todo artista desea ver su obra emplazada en un ámbito memorable…, pero especialmente porque considero importante todo intento de atenuar el impacto que tiene en los nervios del enfermo y sus familiares la llegada a un lugar que nadie visita si no preocupado; esos lugares que generalmente le parecen a uno tan impersonales, tan fríos, tan esterilizados, donde uno se siente aplastado por un peso interior muy grande, por una inquietud agobiante, que quisiera descargar sobre algo, en este caso sobre un cuadro en la pared.

“Por eso trabajé, especialmente, los diversos tonos del ocre y el verde, en apelación a la vida primitiva de nuestros aborígenes, que para todos constituye el recuerdo de un tiempo que debió ser apacible, de ensueño; también para infundir un poco de esperanza, a visitantes y trabajadores, a partir del concepto de que todo regresa, todo comienza nuevamente cada vez”.

Se espera todavía la elaboración de objetos artesanales, cuadros y cortinas artísticas, para del área de consulta externa, así como la sustitución de la pared de madera que independiza ésta del exterior, por un vitral panorámico.

Ojalá no se olviden los espacios exteriores, especialmente el parqueo anterior, donde mucha falta hace una escultura monumental, así también en el paño de terreno ubicado entre las dos calles del acceso de urgencia (con esos bellos árboles), que con pocos recursos pudiera constituir un parque, apetecido por los que esperan, y por los vecinos de esa zona tan escasamente urbanizada.

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