Arqueología de la basura doméstica

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Vista aérea del depósito de basura del 18 plantas No. 15./Foto: Magalys Chaviano
Vista aérea del depósito de basura del 18 plantas No. 15./Foto: Magalys Chaviano

En un paneo por los alrededores de mi edificio, el 18 plantas No. 15, que se alza “majestuoso” a la entrada de la ciudad, usted puede encontrar los más diversos objetos, esos que describen la vida de los inquilinos: condones, almohadillas sanitarias usadas, latas, botellas, pomos, estuches de perros calientes, envoltorios de picadillo de los que aparecen y desaparecen del mercado, nylons, bolsas de leche, yogurt, soyur y jabitas del mismo material, muchas, montones, que vuelan como palomas y se “posan” en los rincones, las que por cierto, no son biodegradables.


Es domingo en la mañana, y un 5 por ciento de los vecinos ha bajado desde los pisos altos y los bajos a limpiar las áreas que un día fueron verdes y hoy se tornan multicolores por el pulular de la basura lanzada. A mis manos ha venido a parar un slip de salario donde se muestran los nombres y apellidos de su dueño, carné de identidad, número de expediente laboral y su centro de trabajo, ¡cuántos datos aportadores!, los que debieran ser privados y a alguien no le importó “lanzarlos” por la ventana.

Y ahora no podemos acusar a Comunales, porque todos los benditos días viene el camión a recoger los desechos al supiadero, que no está al descubierto como tantas veces, desde esta misma página, criticara. No, ahora allí hay tres contenedores plásticos con sus tapas, esas que nadie se molesta en manipular para que su contenido no esté expuesto. Y abundan los inconscientes, quienes ni se molestan en echar su basura dentro y la dejan tirada a merced del aire, los animales, el sol, la lluvia…

¿Será que acaso no desean vivir en una sociedad organizada? ¿No quieren una ciudad limpia? ¿No les preocupan las enfermedades y sus vectores? ¿Quién se encarga en casa de depositar, en la mañana o la noche, la basura que se genera en el hogar? Hasta se me antoja que se incluya en el contenido de Educación Cívica, asignatura impartida en la Enseñanza Primaria, para que los niños aprendan, desde pequeños, a no lanzar los papeles de caramelos y galleticas, ni escupir desde los balcones.

El elevador es sitio de concurrencia y en él participamos de comentarios que bien podrían ser material para escribir hasta una novela. En mis elucubraciones para tratar de educar a los vecinos en la cultura de la higiene comunal, he pensado en grabar charlas educativas y que se escuchen todo el santo día, de la madrugada a la noche en el ascensor. “Por favor, no arroje basura por los balcones, ventanas y patinejos. Acumule los desechos y colóquelos en los contenedores azules ubicados dentro del supiadero. Puede hacerlo en la mañana, cuando salga para el trabajo o en la noche, después de comida”. Estaría dispuesta a donar una “maletica reguetonera”, pues sería muy útil aprovechar la escalada o bajada para interiorizar en el asunto de marras, y como un bichito o un chip implantarlo en el subconsciente de los inconscientes.

Y no por gusto entrecomillo el adjetivo de majestuoso cuando me refiero al 18 Plantas No. 15, de Pastorita, porque lo que otrora era un inmueble limpio y reluciente, se ha convertido en un lugar sucio, pestilente y rodeado de desechos. Por las escaleras de acceso a la planta baja, que se encuentra a determinada altura sobre un sótano (lleno a tope de aguas sucias y heces), lanzan aguas blancas, azules y negras, y hasta se ha implantado la costumbre de abrir un paraguas para no ser “entripado”, mojado o salpicado al salir o entrar. La no funcionabilidad por el deterioro de las instalaciones hidrosanitarias, entiéndase tuberías de metal que ya sobrepasaron su tiempo de vida útil, los vecinos han instalado tubos en los balcones donde colocan lavadoras, baldean los pisos, y hasta alivian los tanques al llenarse.

Y así luce, desvencijada, sucia y pestilente esa torre que preside la entrada de la ciudad, la misma que mostraba en sus años de esplendor un cartel lumínico y patriótico que un ciclón arrancó de cuajo y nunca más se recuperó, a pesar de las fases en que debería restablecerse. Pero ¡ay, vecino!, y no va a modo de lamento sino de grito, uno de ¡basta de ensuciar y afear el entorno!, ese mismo al que regresamos cada tarde tras una jornada de trabajo a descansar en el hogar. Y la culpa no es de la ama de casa que cocina, lava o limpia en esta sociedad patriarcal, la culpa, la maldita culpa, es de todos.

6 Comentarios

  1. Qué satisfacción me embarga cuando este comentario y otras acciones, contribuyeron a que se revirtiera la situación en mi edificio y hoy se respira higiene y limpieza. Siempre se puede cuando hay unidad, y cuando la gente tiene vergüenza, enhorabuena para mi misma, y para mis vecinos, por escucharme

  2. En nuestro país todos o casi todos, pertenecemos a una organización de masas, los CDR , cuya organización celebró la clausura de su congreso hoy, una organización que en mi criterio ya no funciona, recuerdo como se hacían trabajos voluntarios, se velaba por la disciplina social, todos éramos activos en la cuadra, hoy todos colaboramos con el basurero de la esquina, la mala higiene de los patios, los mosquitos. Y yo me pregunto: ¿Qué hace el CDR? Si volviera a funcionar sería de muy buena ayuda en mantener limpia la cuadra donde vivimos y que tanto amamos. Magalys te dejo la ortografía. Saludos.

    • Estimada Yaneysi, algunos indisciplinados hasta aplauden el mal o casi nulo funcionamiento de los CDR, porque creen que esa organización tiene como único objetivo “vigilar”, sin tomar en cuenta lo útil que puede llegar a ser para organizarnos y mantener nuestros barrios limpios, sin vectores, para estar más sanos… Pero no podemos cansarnos, NO, la desidia no puede ganarnos

  3. Si fuera solo ese lugar el problema no seria tan agudo, le invito a que visite el CDR 14 de la Zona 35 en Ave. 46 y calle 71, la Juanita, para que vean algo de magnitides estratosfericas, arboles cortados, escombros, desechos de cangrejos, animales, muertos, etc,etc,etc, que si bien comunales pasa bastante sistematico es extremadamente selectivo a la hora de la recogida y la mayor parte de los desperdicios quedan al disfrute de los vecinos.
    Y muchos vecinos vemos como en otras zonas de la ciudad se recogen todos los desechos.
    Y para colmo de males cuando todas las cuadras de la ciudad se limpiaban para recibir el nuevo aniversario de los CDR la cuadra nuestra fue la que asumio la basura de todos los alrededores, todo esto sobre la conductora de agua que abastece una parte de la zona y cuando se realiza la impronta el cargador la rompe.
    Tamaño problema solo lo conoce la delegada, comunales y el gobierno provincial en quejas presentadas, solucion?

    • Estimado afectado, particularicé para ejemplificar, pero la indisciplina social está alcanzando niveles demasiado altos y no nos podemos permitir la desidia, nunca, porque no conduce a nada bueno. El semanario comenzará a publicar una sección: Con vivencias, en la que se podrán tratar temas como este que me comenta. Ha probado pedir un despacho en atención a la población en el Gobierno Municipal? podría ser un trillo más en el largo camino de la solución, lo tendré en cuenta para futuro trabajo, gracias por acercarse a nuestro sitio web y comentar, la autora

      • Magalys cuando en el comentario anterior me refería a que solo lo conocen la delegada, presidenta del consejo comunales y el gobierno prov. es porque en comunales municipal presenté la queja al igual que en el gobierno prov. y nunca fueron a confirmar lo planteado de esto hace mas de un año, tengo evidencias gráficas de lugar es aterrador ver eso.
        Pero le puedo agregar más en esa zona hay aproximadamente 20 años se comenzaron las aceras y no se terminaron y los materiales a donde fueron a parar ????????, también desde la ave 48 corren los residuales de una fosa por toda la calle 69 que cuando hace varios años afaltaron la calle 69 esas cuadras las dejaron así como estaban y hoy siguen en peores condiciones, y me pregunto somos un barrio marginal o un barrio marginado

        Me motiva mucho conocer que la prensa tendrá un espacio para tratar temas medulares de la sociedad con mayor intencionalidad para ver si los responsables en solucionarlos, tomen carta en el asunto.

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