Anthropology: así suena el jazz, espacio de emancipación en Cienfuegos

El jazz es la poesía de la música. El verso libre. Libertad para el instrumentista y democracia para los oídos del auditorio. Su vida va a contracorriente, en la periferia de lo banal, en las márgenes del río tormentoso de las industrias culturales. Respira en los entornos más íntimos, allí donde nada contamine su esencia.

Tales acordes invadieron al público asistente a la sesión inaugural del espacio Anthropology: así suena el jazz, en el Museo de las Artes Palacio Ferrer. Notas clásicas y contemporáneas del género se fusionaron en el nacimiento de esta propuesta, única en Cienfuegos.

María de los Ángeles Álvarez Berovides, promotora cultural, subrayó los valores de la iniciativa. “Habían existido otras peñas similares en el “Terry”, el Palatino, pero ahora mismo la ciudad carecía de este tipo de espacio y fue un regalo que quisimos hacerle.

“En mis investigaciones sobre la rumba, llegué a la conexión de Chano Pozo con Dizzy Gillespie y eso me enamoró del jazz. Entonces, un grupo de personas comenzamos a hablar sobre el asunto y concebimos el proyecto, porque también conocimos de mucha gente interesada en el género sin tener lugar para escucharlo”, afirmó.

Diseñado para el segundo viernes de cada mes, en el horario de la seis de la tarde, Anthropology: así suena el jazz pretende convertirse en una oferta cautivadora, donde la música acompañe las hermosas vistas de la urbe que son apreciables desde la terraza y mirador del Palacio Ferrer.

Al decir de Dariel Patridge Pérez, saxofonista, “para los músicos reviste tremenda importancia en función de desarrollar habilidades y destrezas. El ámbito comercial nos limita un poco en ese sentido, a veces incluso en detrimento de nuestras expectativas personales”, dijo.

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Libertad para el instrumentista y democracia para los oídos del auditorio, así es el jazz./Foto: Juan Carlos Dorado

Libertad para el instrumentista y democracia para los oídos del auditorio, así es el jazz./Foto: Juan Carlos Dorado

Un viaje por diferentes sonoridades y autores caracterizó el repertorio inicial, con piezas antológicas al estilo de Anthropology (de Charlie Parker) —tema que le da nombre al espacio—, Blue Monk (de Thelonious Monk), Claudia (de Chucho Valdés) y Can’t dance (de Joshua Redman).

Además de los números musicales, la propuesta incorpora varias secciones conducidas por María de los Ángeles en rol de anfitriona. Junto a curiosidades y noticias relevantes del universo artístico, está concebido un segmento para la entrevista a personalidades de la cultura local, con la intención de vincular el jazz con otras manifestaciones del arte. En esta primera oportunidad, el invitado resultó el destacado pintor cienfueguero Juan Karlos Echevarría.

De acuerdo con Víctor Julio Sánchez Rodríguez, flautista, “Cienfuegos merecía algo así. Somos una plaza fuerte para la rumba, las orquestas y la música de concierto, pero nos faltaba el espacio que nos permitiera generar una cultura alrededor del jazz. La idea no va solo de interpretar temas y descargar, sino de explicarles a las personas de qué se trata.

“Desde el punto de vista de la jerarquización, la vida dirá. Lo importante radica en el intercambio, que vengan músicos de cualquier expresión o estilo y compartan con nosotros. Incentivar el estudio y la libertad de tocar el jazz, sin pensamiento economicista. Este género es para hacer desde el corazón, cuando se genera el pensamiento economicista no sirve y toma otro rumbo”, apuntó.

El viernes 13 de marzo acontecerá el segundo encuentro de Anthropology: así suena el jazz con su público, dedicado a las mujeres jazzistas; una cita para descubrirnos en las notas más emancipadoras de la música.

Roberto Alfonso Lara

Roberto Alfonso Lara

Licenciado en Periodismo. Graduado en la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas en 2013.

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