Alain Daniel, un artista fiel a una tradición
mié. Jul 17th, 2019

Alain Daniel, un artista fiel a una tradición

“Cienfuegos es parte de mi origen, de acá es mi familia. Me encanta esta ciudad tan especial, tan limpia y bonita...". /Foto: Jany Enseñat

“Cienfuegos es parte de mi origen, de acá es mi familia. Me encanta esta ciudad tan especial, tan limpia y bonita...". /Foto: Jany Enseñat

La música popular bailable cubana tiene altos exponentes, incluso cuando otros géneros se imponen e intentan desplazarla, existen aún muchos artistas que siguen apostando por este estilo musical. Uno de ellos es el capitalino Alain Daniel Pico Roque, quién está muy próximo a cumplir un cuarto de siglo brindando al público cubano su sabor, su talento y sus disimiles aristas como artista.

Para conocer de sus raíces, de cómo ha sido el camino hasta hoy, y de alguna que otra manía que ha adquirido con los años, 5 de Septiembre Digital buscó un acercamiento con esta entrevista.

¿Cuándo fue el momento justo que decidiste querías ser artista?

“Los entornos siempre son importantes. Nací en un ambiente muy humilde, pero muy musical. Mis abuelos, benditos abuelos, oían mucha música, boleros cubanos, tangos argentinos. Se escuchaban los mejores exponentes de aquellos años, la Aragón, Los Panchos de México, el recientemente fallecido Lucho Gatica, y los argentinos Carlos Cardel y Hugo del Carril. Ese espectro sonoro y diverso donde primaba el bolero incidió directa o indirectamente en mí. Todo eso llevó a que tuviera mis primeras inquietudes sobre la música.

“Siempre hablo de una vecina, de esas que son como familia, que vivía en los altos de casa y siempre le decía a mis abuelos: ¿ustedes no han oído a ese niño? Un buen día me regalaron una flauta de juguete y yo intentaba reproducir lo que escuchaba. Fue gracias a esa vecina, que insistió para que me llevaran a hacer las pruebas de aptitud del conservatorio Guillermo Tomás, que llego a la música. Inicialmente soñando tal vez con ser flautista, con aquella flautita de juguete”, dice y se ríe.

¿Cómo es el proceso creativo de tus canciones?

“Creo que todo cambia, mis primeras canciones son más ingenuas por que la musa era más libre. Y en el momento en que estás a la expectativa de una mirada, una calle, una situación…, de cierta manera la musa es más ingenua, entonces tus canciones también lo son.

“Cuando comienzas a entrar en años de carrera, maduras y empiezas a manipular esa musa, a provocarla. También llegan los compromisos, los encargos, las fechas de entrega. A mi he gustado siempre narrar historias, no necesariamente mías, cosas que veo, las vivencias siempre son importantes, influye mucho también cómo te sientes”.

¿Qué consideras que debe tener un tema para pegarse en las listas? ¿A qué le concedes más importancia, a la letra o la melodía, o crees necesario un compendio de ellas?

“La industria musical cambió, la vida cambió, la receta que tenía que tener un tema para funcionar hace 20 años no se parece en nada a lo que tiene que tener hoy en día. Nadie tiene una fórmula absoluta, nadie tiene una varita mágica para decirte qué va a funcionar y qué no. Lo que sí puedo decirte es que la industria ha cambiado tanto que el mundo de hoy es más superficial, así como es más inmediato. Así como la dinámica de la vida se ha triplicado, también lo superficial y lo banal. Es por ello que no necesariamente una buena letra, una buena melodía, es directamente proporcional a que sea exitoso, a que pegue. No, puede darlo algo que no tenga calidad. Hoy en día existen muchas maneras de colocar un producto que antes no existían y ha facilitado tal vez que la gente se exija menos, salvo excepciones, por supuesto”.

¿Te gustaría cantar en otros idiomas? ¿Te atreverías?

“Me gustaría, pero atreverme ya es otra cosa. Lo que sucede es que respeto mucho la fonética, lo veo como un reto un poco complicado para mí al no dominar a la perfección, o al menos como me gustaría, otro idioma. Hubo una época en que por cuestiones de trabajo me fui a Portugal por siete meses, y a causa de ello vivo enamorado del portugués. El inglés me fascina, pero no creo que lo domine bien como para cantar. Creo que tendría que tener un asesor en el estudio que se encargara de que mi pronunciación fuera perfecta para atreverme a grabar, de lo contrario sería un reto un poco complicado”.

¿Cómo asimilas las críticas o que te comparen con otro artista?

“En estos momentos asimilo las criticas muy diferente a como las asimilaba al principio, obviamente. Cuando era más joven e inmaduro, y no tenía los años de carrera que tengo —y aunque sabía que eran importantes—, mi manera de asimilarla no era la misma. Hoy que estoy plenamente consciente de la importancia que poseen, las estudio. Trato siempre de sacar algo positivo de ellas.

“Que establezcan paralelos no me molesta. Cuando empezó mi carrera me comparaban con Manolín, el Médico de la Salsa, y me pusieron todos los parentescos posibles con él. Fui su sobrino, su primo, su hijo, y su hermano. (Risas). Muchos dijeron hasta que yo lo estaba imitando. Hubo un tiempo en que me molestó, porque la gente tardaba en reconocer lo que verdaderamente estabas haciendo porque te estaban comparando”.

¿Cómo es un día normal de Alain Daniel, un día en que no estás detrás del micrófono o una cámara de televisión?

“Yo soy, cabeza, tronco, extremidades y teléfono. (Risas). Tengo adicción por la información. Me gusta leer y en muchas de las ocasiones me gusta responder lo que me escriben. Leo la prensa del mundo entero. En un día en la vida de Alain, lo primero cuando despierto es ir a mi teléfono a ver como amaneció el mundo. Disfruto mucho además de mis hijas, de mi esposa, de mi casa, mis padres, mis amigos. No me puede faltar tampoco el ejercicio todas las mañanas”.

¿Alguna manía?

“Pensé hasta hace muy poco que no tenía ninguna. Pero mi manager me dijo algo que es muy cierto, siempre estoy arreglándome el cuello de la camisa, y tiene razón, lo hago inconscientemente. Otra cosa para mí son los zapatos, creo que otra vida fui limpiabotas (Risas), soy una persona que lustra mucho sus zapatos al día”.

¿Si le diéramos play a tu reproductor ahora mismo, que escucharíamos?

“Sin dudar, Gilberto Santa Rosa”.

Siguiendo la popular tendencia #10YearChallenge ¿Cómo te visualizas en 10 años?

“Musicalmente hablando queda mucho por alcanzar. Ojalá la vida me dé la oportunidad de hacer muchas más cosas. No persigo listas de éxitos, no persigo estándares de estadios llenos, todo eso ya lo he tenido y ha sido una bendición. Y sin caer en malas interpretaciones, he tenido eso muchas veces, pero no es lo que yo persigo. Quiero que quien me siga, sean muchos o pocos, sepan valorar eso. Sepan dar una importancia a lo que escuchan”.

¿Cómo te gustaría ser recordado en posteriores generaciones?

“Me gustaría que me recordaran como una persona que fue fiel a lo que se propuso, que no cedió al facilismo, que no entró en concesiones para negociar mercados o estatus. Que no escatimó en superarse, en entregarle a otras generaciones un segmento humilde de la música de este país. Fiel a una tradición”.

¿Cuba?

“Cuba es el epicentro de mi mundo. Bendita la hora en que nací en un solar de la Habana Vieja, bendita la hora que nací en esta tierra”.

¿Cienfuegos?

Cienfuegos es parte de mi origen, de acá es mi familia. Me encanta esta ciudad tan especial, tan limpia y bonita. Su gente siempre es muy buen anfitrión. De alguna manera es como siempre venir a una parte de tu casa, porque así me hacen sentir”.

24mas1

“24mas1 es el nombre de la campaña que Alain Daniel impulsa para celebrar toda su trayectoria como cantante y resumir así de alguna manera lo que han sido estos 25 años. Una campaña que incluye desde imagen, música, hasta una gira por buena parte del territorio nacional. Todo lo que suceda con Alain Daniel y su grupo en el 2019 llevará ese nombre, porque 24mas1 deviene celebración en la que pretende reunirse con muchos de sus amigos —musicalmente hablando— de Cuba, Puerto Rico, República Dominicana para celebrar estos casi 25 años de vida artística”.

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