¡Ah, periodista, ya tú no haces falta!

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Ilustración: Tomada de la agencia española SINC.

Las redes sociales configuradas en el espacio digital, suponen en la actualidad uno de los grandes retos que enfrenta el periodismo de siempre: el de los periódicos, la radio y televisión, las páginas web. Si ya parecía desafiante la posibilidad de las personas de testificar y socializar hechos noticiosos a través de sus cámaras y celulares —muchas veces antes que lo hiciesen los grandes medios de comunicación—, Facebook, Twitter, Instagram, multiplican el poder de los usuarios, ahora debatidos en el doble rol de ser receptores y emisores. Pero, ¿qué representa eso exactamente para los profesionales cubanos de la prensa?

Día a día, como parte de mi rutina laboral, reviso con detenimiento las notificaciones recibidas en cada una de estas plataformas: la mayoría de familiares, amigos o colegas, que publican, comentan y comparten disímiles contenidos. Otras tantas dan cuenta de acontecimientos importantes, algunos de los cuales escapan al olfato del periodista y a la mirilla de los propios medios. Son núcleos de información que retan a diario a las tradicionales agendas públicas, como quien dice: “mira, apúntate esto”.

Lo mismo hoy tropiezas con una imagen deslumbrante de la ciudad, que mañana los huecos, salideros, basureros y edificaciones patrimoniales en peligro de derrumbe, se convierten en comidilla de las redes sociales. Ese derecho ciudadano —el de decir sin pelos en la lengua—, dilatado en el contexto del continuo desarrollo tecnológico de la humanidad, inquieta a buena parte del periodismo nacional, cuya actitud tiende aún al escepticismo e indiferencia ante aquellos hechos no considerados en su proyección. Yo lo he vivido varias veces en mi ejercicio profesional y, posiblemente, como muchos, me he preguntado: ¿qué hacer?

Una experiencia reciente me colocó frente al malestar de unos vecinos, en días de crisis con el abastecimiento de agua en la ciudad de Cienfuegos. –Nosotros tenemos fotos y videos del relajo con las pipas, y lo vamos a publicar en Facebook, dijeron. Aquello sonó a: ¡Ah, periodista, ya tú no haces falta! Quedé petrificado. Luego, con la cabeza fría, deduje por qué no era tan así. Si bien la gente tiene hoy más que nunca el poder de divulgar por sí mismos sus alegrías, tormentos y frivolidades, al periodismo tradicional le subsisten los privilegios de convertir todo eso en historias y de darle credibilidad a través de su marca como institución.

Para la prensa cubana, el empleo de tales espacios en tanto fuentes de información todavía resulta incipiente y, por regla, permanecen fuera de las agendas públicas. Sin embargo, hoy unos 5 millones de cubanos disponen de líneas móviles activas y más de 300 mil acceden diariamente a Internet. Para los medios de comunicación representa un desafío ético en su responsabilidad social: desatender este escenario implica el riesgo de quedar empantanados en aquello que no dijo ni el papel ni la radio, ni salió por la televisión, pero que —no obstante— es “noticia” en ese otro país que emana en las redes sociales.

El X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba introdujo otra vez el debate en torno al llamado “periodismo ciudadano”, al defender la información como patrimonio del pueblo. El profesor Raúl Garcés, decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, planteó el problema en el ámbito de la credibilidad: “el futuro de la Revolución Cubana se juega en los terrenos económico y político, pero también y con mucha fuerza, o incluso especialmente, en el campo simbólico”, dijo. El mundo de las redes sociales, le abre a nuestra prensa dos caminos: el de acercarse más a las demandas e intereses de sus públicos o el de languidecer en el descrédito. Ante el periodismo de la gente, el de los medios, asentado en la cultura profesional de sus reporteros, deberá asirse a su fuerte: cargar “la verdad” con todas las voces posibles.

7 Comentarios

  1. El periodista siempre va a ser necesario para informar al pueblo. Basta el ejemplo de la sanción a los asesinos de la mcuchacha, que si no fuera, al menos, por la nota sacada en este periódico, pocos o nadie conocería de las penas impuestas por el Tribunal. Además, son ustedes quienes tienen acceso a los medios oficiales…otros serían solo “independientes”, no graduados, etc,etc, vaya, quizás con menos credebilidad profesional, aún cuando la noticia se de primero. No es lo mismo una nota escrita por la Maga, que unas líneas mías, en cualquier espacio de la prensa…jejeje. Un saludo

  2. Creo que esta situación que describes obliga al Periodista a estar más preparado y hacerlo mejor cada día. La intencionalidad, la preparación y la credibilidad hacen la diferencia entre un rumor de redes sociales y una publicación seria y con argumentos válidos. Solo que poco a poco la sociedad se ha cuestionado la credibilidad que tienen en los medios de prensa tradicionales, cuando dejan de publicar hechos de alto impacto social que están a la vista de todos.

  3. Periodistas, tienen que reinventarse hacer de esas imagenes que se tomanpor doquier una historia valganse de esa informacion y armen el rompecabezas cn una historia real y creible no tergiversen nada ustedes son parte del pueblo y saben como piensas, digan enseñen la otra arista de las cosas sin cambiar la esencia d lo que algun aficionado quiere mostrar ustedes denle a eso cn su profesionalidad, pero el mayor reto es el secretismo que vemos en los niveles de direccion intermedio o sea a nivel provincial que no los dejan a ustedes trabajar ese muro es mas dificil de romper por que una critica que hacen ustedes cn la mejor de las intenciones tiene que ser revisada y si la mente es rigida la buena intencion que do sin escencia, vean lo del comentario de los asesinatos los periodistas no pudieron terminar su reportaje cn una explicacion de un fiscal un juez nada, y tuvieron que hacerlo a traves de los familiares de la fallecida esa falta de respeto hacia ustedes es mas dificil sorterlas ustedes que hacer un trabajo cn imagenes tomadas por el ciudadano de a pie eso cn estudio y profesionalidad lo resuelven por que solo depende de ustedes pero loq depende de los que antas mencione ahy esta EL RETO MAS DIFICIL.

    • La otra arista de este asunto es, como usted alega, el secretismo, ya no de la prensa, sino de muchas entidades, instituciones, funcionarios, que creen guardar sus verdades en una caja fuerte, como si no hubiese mundo más allá de eso, o como si el suyo se hubiese detenido en el renacimiento. Ojalá y la nueva política de comunicación, y ese incentivo a la comunicación institucional en el país, destierre dichas práctica, y abra puertas en lugar de cerrarlas todavía más.

  4. Excelente comentario Robe, así es, “nos la ponen dura” con el uso de las redes sociales que son un reto al periodismo actual. Entonces tendremos que interpretar los hechos, las notas interpretativas hoy no se usan como recurso todo lo que debieran, y son una herramienta útil; hasta el Periodismo de investigación corre peligro de perecer en este maremagnum. Ahora todo es más difícil para el Periodista de profesión, debemos ser más inmediatos y contar con los medios para hacerlo y eso sí que es “harina de otro costal”. Y qué me dices de las fotos? Para tomar una imagen decente hay que ser malabarista, te sacan 20 teléfonos en un minuto y pierdes el instante

    • Así es Maga, ahora es preciso ser más periodista que nunca. Aprovechar la oportunidad que nos ofrece el público con sus mensajes y criterios en las redes sociales, y sacarle partido a eso, acercarnos más a su realidad. De lo contrario es un espacio que perdemos y que termina pasándonos la cuenta.

  5. No es catarsis, sino una verdad objetiva. Al periodista le toca reunir datos en apariencia dispersos y sacar conclusiones que puedan permitir al lector entender el fenómeno. Ahora se cree que “ver” es igual a “entender”, y la vida es más compleja de lo que parece. En este entorno de sobre información se puede decir que nunca, en la historia de la humanidad, ha hecho tanta falta el periodismo.