Adonia atraca entre voces

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En su segunda visita a la ciudad, el crucero Adonia atracó en la terminal Olimpia Medina con 446 pasajeros a bordo. / Fotos: Dorado

Ni imaginan los pasajeros del “Adonia” las muchas implicaciones de su arribo a Cuba. A costa de garantizarles una estancia placentera, incluido el disfrute de lo mejor de nuestro talento artístico, las decisiones que se toman en tierra a veces levantan oleaje.

“Supimos con sorpresa que, ante la próxima llegada del crucero a Cienfuegos, vendrán coros de La Habana a cantar para los visitantes. ¿Dónde está el sentido? ¿Qué se quiere demostrar?”, cuestionaba Raúl Izquierdo, representante del coro Cantores de Cienfuegos, en un post publicado este lunes en su muro de Facebook.

La duda venía suscitando el debate en la intelectualidad local, no solo por la ausencia de argumentos para excluirlos junto a Canticus Novus del programa externo del “Adonia” en el teatro Tomás Terry, sino por el hecho de suplantar el espacio con agrupaciones habaneras, hasta obviar la excelente calidad de la música de concierto en la región centro sur del país.

“Tenemos un contrato con Turismo desde 2009. De entonces a la fecha hemos realizado montones de conciertos, con una aceptación fantástica por parte del público norteamericano —asegura Honey Moreira Abreu, directora de Cantores…—. Hace dos semanas atrás, trabajamos para el crucero e igual fue maravilloso. Las personas nos aplaudieron y ovacionaron en varias ocasiones, muy contentos de compartir con nosotros esos 45 minutos.

“Ayer en la tarde (lunes 16 de mayo) conversé con la programadora de la empresa y me comunica que el jueves no íbamos a estar en el teatro, pues le informaron a la directora que vendría el Coro Nacional y el coro Entrevoces. (…) Ella, como programadora al fin, desconoce los motivos, pero imagino que la directora se haya interesado por saber. Supongo que en nuestra provincia exista el interés de mostrar, promocionar y vender las cosas de Cienfuegos”.

Coro Entrevoces, dirigido por la maestra Digna Guerra, en el teatro Terry.
Coro Entrevoces, dirigido por la maestra Digna Guerra, en el teatro Terry.

Según Otilia Sevallos Mendoza, directora de la Empresa Comercializadora de la Música y los Espectáculos Rafael Lay, las justificaciones se hallan en un documento “oficial” que establece el trabajo coordinado de la dirección de la empresa con el Centro Nacional de Música de Concierto (CNMC) para la selección de los coros, aun cuando no sean de Cienfuegos. Lo firma Alejandro Guzmá Ruiz, vicepresidente del Instituto Cubano de la Música (ICM).

No obstante, “yo fui y quise que volvieran a poner nuestros coros, aunque desde la primera vez estaba aclarado el asunto, pese a contar acá con unidades artísticas de vanguardia. Quizás, luego repitan nuestros coros, o presenten a los de otras provincias, como determine el Instituto, porque aquí solo tenemos dos”, explica la funcionaria.

Su declaración confirmó lo planteado en contacto telefónico con Madelaine Masses Balvidares, directora de CNMC, quien sostuvo que el acuerdo con el turoperador fue rotar el talento cubano sin importar dónde toque puerto el crucero, aun cuando Malvis Oro Obregón, jeja de operaciones de Havanatur, aclaró que tal decisión correspondió al ICM. Nunca quedó claro el nivel de coordinación, presumiblemente limitado a un informe de propuestas.

“Yo lo comentaba con la directora de la empresa de la música: ¿cómo es posible que te pidan el talento local y de pronto traigan al Coro Nacional? ¿No han actuado para miles de cruceros? (…) Al final, no sé si intentan promover su obra por la relación de oportunidades que se generan. Pero entonces, ¿cuáles son las de aquellos que viven la Cuba profunda y no tienen puertos? Si me hubieran hablado del coro de Matanzas, bajo la cabeza, porque carece de la opción y constituye uno de los mejores del país”, refiere Orlando Martínez García, presidente de la UNEAC en el territorio.

“Además —dice—, hablamos de artistas con una proyección internacional. No comparo los coros de Cienfuegos con el Coro Nacional, solo pregunto: ¿cuando los cruceros empezaron a entrar a La Habana, por casualidad llevaron a algún artista nuestro a tocar allá? Persiste una mente centralista, contrario a lo reflejado por la política cultural cubana”.

Otro punto en la mira del conflicto resulta la poca visibilidad de la música de concierto respecto a la popular o bailable, si consideramos ahora la percepción de un mejor pago, superior a los mil pesos convertibles (CUC).

“No puedo negar que la parte económica motiva, porque nuestra música no es tan comercial. Sin embargo, en el turismo hemos encontrado una oportunidad buena. Al público le encanta, y además recibimos otro tipo de ayuda: partituras, participación en festivales internacionales…; millones de puertas se abren”, reconoce Honey Moreira.

Ojalá para cuando el “Adonia” vuelva, la “disputa” favorezca a quienes en verdad la merecen y necesitan, previo consenso con las autoridades de Cultura en la provincia, sin recurrir a la imposición. No es cuestión de alimentar el regionalismo ni tampoco el fatalismo geográfico. Si el propósito real consiste en exhibir lo más valioso y plural de nuestras expresiones artísticas, démosle el espacio, siempre pensando en la lógica travesía del turista: de La Habana a Cienfuegos.

1 Comentario

  1. Excelente artículo.
    Sólo agregar que con eso de llevar gente de la habana a cantarle a un crucero en cienfuegos, se corre el riesgo de que las mismas agrupaciones sean vistas 2 veces en lugares distintos, y los cruceristas se den cuenta y se pierda credibilidad en la seriedad de nuestro turismo y nuestra cultura.
    Además es lógico que se gasta más dinero.

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