Activista Greta Thunberg se une al llamado de OMS para distribución equitativa de vacunas

La activista medioambiental sueca Greta Thunberg se unió al llamado de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para lograr una distribución equitativa de las vacunas antiCovid-19 y proteger a los más vulnerables.

«La comunidad internacional debe hacer más para abordar la tragedia que es la inequidad en las vacunas. Tenemos los medios a nuestra disposición para corregir el gran desequilibrio que existe hoy en todo el mundo en la lucha contra la COVID-19», aseguró Thunberg al intervenir en una conferencia de prensa de la OMS.

La joven activista donará 100 mil euros a la OMS a través de la fundación que encabeza, en apoyo al mecanismo Covax, para la distribución equitativa de vacunas contra el virus SARS-CoV-2.

Thunberg, de 18 años de edad, insta a los países y fabricantes a impulsar y compartir los suministros de estos inyectables para que todos en el mundo puedan inmunizarse. Esta donación es posible gracias a los premios que ha recibido la Fundación Greta Thunberg por su incidencia en apoyo a la acción sobre el cambio climático.

«Al igual que con la crisis climática, primero debemos ayudar a los más vulnerables. Es por eso que apoyo a la OMS, a Gavi (Alianza para las Vacunas) y a todos los involucrados en la iniciativa COVAX, que creo ofrece el mejor camino a seguir para garantizar una verdadera equidad en las vacunas y una salida a la pandemia», aseguró.

Por su parte, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, agradeció este apoyo y ejemplo para salvar vidas.

«Greta Thunberg ha inspirado a millones de personas en todo el mundo a tomar medidas para abordar la crisis climática, y su firme apoyo a la equidad de las vacunas para combatir la pandemia de COVID-19 demuestra una vez más su compromiso de hacer de nuestro mundo un lugar más saludable, seguro y justo para todos», expresó.

Brasil autoriza ensayo clínico de vacuna china antiCovid-19

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) de Brasil autorizó la realización de ensayos clínicos con voluntarios de una potencial vacuna antiCovid-19 elaborada por el laboratorio chino Sichuan Clover Biopharmaceuticals. Según un comunicado difundido por el órgano regulador, la Anvisa está autorizada para realizar pruebas de la fase dos y tres en el país.

Sichuan Clover es producida a partir de una combinación de proteínas con adyuvantes sintéticos que se utilizan para potenciar la respuesta inmunológica del organismo.

Debe ser administrada en dos dosis con un intervalo de 22 días y será probada en unos 12 mil 100 brasileños de 18 o más años de edad en los estados de Rio Grande do Sul, Rio Grande do Norte y Río de Janeiro.

Sichuan Clover valora probar el posible antídoto, bautizado como SCB-2019, en 22 mil voluntarios en América Latina, Sudáfrica, Bélgica, China, España, Polonia y Reino Unido.

Para la autorización, la Anvisa examinó datos de etapas anteriores de desarrollo de los productos, investigaciones no clínicas in vitro y en animales, así como antecedentes preliminares de pesquisas prácticas en marcha.

«Los resultados obtenidos hasta el momento demostraron un perfil de seguridad aceptable de las vacunas candidatas», indicó la entidad.

Después de los de AstraZeneca, Sinovac, Pfizer, Janssen y Medicago R&D, este es el sexto estudio en Brasil de un fármaco contra el coronavirus SARS-CoV-2, causante de la Covid-19.

La pandemia de COVID-19 amenaza con colapsar sistema funerario de Roma
Una mujer con máscara protectora visita el cementerio Verano en Roma, Italia, el 7 de mayo de 2020, durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus. /Foto: EFE

La pandemia de COVID-19 amenaza con colapsar el sistema funerario de Roma, al provocar graves retrasos para los entierros e incineraciones de las personas que mueren en esa ciudad.

De acuerdo con la empresa pública AMA, que maneja los cementerios en Roma, desde octubre de 2020 hasta marzo de 2021 el número de muertos aumentó un 30 por ciento, el equivalente a 4.763 fallecidos más que en el mismo período los años anteriores.

Solo en los primeros ocho días de abril, la tendencia ha continuado: murieron 79 personas más que el año pasado, afirma AMA.

Lo llamativo es que la situación no se produce, como pasó en otras urbes europeas como Madrid o Londres, en los albores de la crisis sanitaria que primero golpeó a Europa el año pasado. Ni tampoco se trata de una situación que, en estos momentos, enfrentan otras ciudades italianas, algunas de las cuales tienen (y han tenido) una tasa de incidencia mucho más alta que la de la capital de Italia.

La explicación, según las empresas de servicios funerarios, es que la pandemia ha sacado a luz las deficiencias y limitaciones de la burocracia romana, la cual exige múltiples y complicados trámites para autorizar la incineración y el entierro de un difunto.

De acuerdo con Giovanni Cacioli, secretario nacional de la Federación Italiana de Directores de Funerarias (Federcofti), algunos trámites aún se hacen “escribiendo a mano” y, en el caso de las incineraciones, el permiso puede tardar un promedio de entre 35 y 40 días.

“Son meses que le pedimos al ayuntamiento de Roma y a AMA de encontrar urgentemente soluciones adecuadas (…) pero hasta la fecha no tenemos respuestas ni señales de voluntad para resolver un problema que es una vergüenza para Roma”, escribió este mes Cacioli, en una nota también firmada por Alessandro Bosi, responsable de Federación Nacional de las Funerarias Italianas (Feniof).

El pasado viernes, Federcofti y Feniof convocaron una protesta delante de la Boca de la Verdad, uno de los lugares más simbólicos de la capital italiana, para dar visibilidad al problema y exigir una solución.

“Perdónenos, pero no nos dejan enterrar a sus seres queridos”, escribieron en decenas de pancartas, que llamaron la atención de paseantes y periodistas.

No obstante, el problema burocrático no es lo único que está en el origen de la actual situación, según los agentes funerarios. También se ha denunciado escasez de hornos crematorios en el cementerio más grande de la ciudad, Prima Porta.

Ya en diciembre pasado, Natale Di Cola, secretario del sindicato CGIL de Roma, señaló la presencia de unos 2.000 ataúdes desde hace meses en espera de encontrar un destino. “Es una situación que denunciamos desde hace meses y que con la pandemia está explotando”, decía ya entonces el sindicalista.

El resultado es que algunos ya han empezado a trasladar a sus muertos a otras ciudades del país, una opción que, sin embargo, no todos quieren o pueden permitirse por los mayores costos (de varios miles de euros) que implica.

La situación, sin embargo, también se ha convertido en un caso político que opositores de la actual alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, han usado para criticar la gestión de la política, miembro del decaído Movimiento 5 Estrellas.

(Con información de Prensa Latina y France 24)

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