Absurdos

8
552
399 Cuc es el precio de los televisores híbridos que ya no se encuentran en la red de tiendas en divisa, en un país a punto del apagón analógico. /Foto: Radio Bayamo

Hace pocos d√≠as asist√≠ a una reuni√≥n y, en vistas de su extrema demora para arrancar, varios compa√Īeros se acercaron a m√≠, a quien en calidad de periodista suelen ver con mucha frecuencia como una suerte de confesor, o quiz√° cual posible polea transmisora de sus dificultades: papel que uno acepta, casi ya por costumbre, si bien reconozca adolorido que el poder de soluci√≥n que detenta ante determinadas problem√°ticas es m√≠nimo; no sea el de airear penas, dilemas y contradicciones. Aunque esto √ļltimo ya algo vale.

Una de dichas personas me refiri√≥ la siguiente historia personal: ‚ÄúA mi hijo le enviaron un tel√©fono celular del exterior. √Čl me pidi√≥ que lo llevara a alg√ļn lugar para que se lo decodificaran. Nos dirigimos a uno de estos puestos de servicios digitales que ahora proliferan en nuestras ciudades, y la persona al frente nos dijo que pod√≠a hacerlo, pero que costaba 100 Cuc, porque era una operaci√≥n muy dif√≠cil que conllevaba un tr√°mite digital, dada la marca del equipo.

‚ÄúDesprovisto de palabras, con el √°nimo en el piso, recorr√≠ otros de estos sitios, hasta que en uno el cuentapropista accedi√≥ a hacerlo -en justo cuatro minutos exactos, contados por el reloj- por un valor de 30 Cuc, barato en comparaci√≥n con el otro precio pero igualmente muy caro para un trabajo que, par de a√Īos atr√°s, no superaba los 10 Cuc. Supongo que este muchacho, a quien no obstante tengo que agradecer, era nuevo en el negocio y aun no hab√≠a compartido tarifas con el resto de la comunidad dedicada al oficio, porque de lo contrario hubiera hecho lo que todos, en cualquier giro: fijar el mismo precio‚ÄĚ.

Otra me hizo este relato: ‚ÄúMi peso corporal y mis a√Īos no siempre me permiten tomar la guagua, que a veces va atestada de pasajeros; por eso, me veo obligada a alquilar un coche cuando me traslado, por razones m√©dicas, desde la zona del Bar Pedro, donde vivo, hacia el Hospital. Hace tres a√Īos, efectuaba esa traves√≠a por diez pesos, pero poco despu√©s subi√≥ a 15. Hace a√Īo y medio escal√≥ a veinte y hoy est√°n pidiendo 25 pesos. Igual sucedi√≥ del Hospital al Prado, trayecto que ya treparon de diez a quince pesos. Yo no puedo entender esto, todav√≠a los boteros intentan se escudan en el combustible, pero, ¬Ņqu√© justificaci√≥n podr√≠a haber aqu√≠? ¬ŅHasta d√≥nde van a llegar y permitirlo?‚ÄĚ.

Un tercer interlocutor me comparti√≥ su pesar: ‚ÄúCri√© un puerco, casi sin condiciones y comida para alimentarlo, con el objetivo de hacer un dinero para poder comprar un televisor h√≠brido. Logr√© reunir los 400 Cuc, el car√≠simo precio al cual los venden en las tiendas estatales, pero hace meses que no los diviso en ninguna unidad; ni h√≠brido ni anfibio ni de ning√ļn tipo. Tres o cuatro semanas atr√°s, cuando reinauguraron una tienda del bulevar, sacaron a 399 Cuc, de los de la cajita incorporada; mas cuando me enter√©, al tercer d√≠a, ya se hab√≠an acabado. Es una situaci√≥n absurda la de su inexistencia, en un pa√≠s a punto del apag√≥n anal√≥gico‚ÄĚ.

Y es que de absurdos está congestionada nuestra vida cotidiana. En todos los campos, con disímiles repercusiones. Los relativos a los precios son los que más castigan, por supuesto. No permanecen estables y escalan sin cesar: desde un macito de mamoncillos, cuyo valor se incrementó de uno a cinco pesos, hasta un peine de bolsillo, el cual antes podía adquirirse en las recaudadoras de divisa a diez centavos y ahora vale 35. En determinados casos, no existe razón para el desenfreno de gravámenes, lo mismo a escala estatal que en el mercado cuentapropista. Muchísimo menos, definitivamente, en el segundo caso, donde no intervienen conceptos como bloqueo, aranceles de importación, despliegue de redes nacionales de transportación, pago de servicios a miles de obreros.

¬ŅPor qu√© un ramito de flores de un privado, con dos botones de rosa y un gladiolo, ha de costar ¬°50 pesos!? El m√°ximo no deb√≠a haber superado los 25 que costaba a√Īos atr√°s.

¬ŅPor qu√© en las tiendas recaudadoras de divisa un monitor de computadora de solo 19 pulgadas vale 279 Cuc, casi tres veces por arriba de su costo?

Solo son dos ejemplillos, muy al azar, entre centenares, mucho me temo miles.

El elemento crítico pasa porque -en cada una de las circunstancias y escenarios- se aplica una tasa de ganancia desproporcionada, a pesar de que en la propia cartilla de aprendizaje del acumulador de capitales está consignado que extraer el doble de lo invertido en una ganancia ya es considerado como un negocio redondo.

Quizá no ocurra eso y sea el autor el equivocado, quien arrostra el absurdo histórico de desentender el sentido de las matemáticas en un espacio donde estas -a su ver-, perdieron todo su sentido.

8 Comentarios

  1. Muy bueno ese artículo de Julio.
    Desde Camaguey para viajar a La Habana por estos días finales de agosto en la Terminal de Astro si no dabas 20 cuc, estabas 3 o 4 días en la Terminal. Así un sin fin de absurdos que a diario te tropiezas con ellos y la vida sigue igual.

  2. tengo otro absurdo con el que tropec√© ayer! fui a las tiendas, y resulta que encima del absurdo de la ausencia de bolsas (en unas tiendas s√≠ y en otras no, como en La Perla), no hay pilas para probar los relojes!! Es de los absurdos de los que se duda: “no puede ser”. La dependiente toda amabilidad, con sonrisa amplia me dice que no tiene pilas para probar el reloj que quiero adquirir. “Si tienes problemas en la casa, lo devuelves” ¬ŅY la protecci√≥n al consumidor de la que tanto se habla? Por qu√© tengo que llegar a mi casa, probarlo, y si no sirve, cambiarlo o devolverlo. ¬ŅY si por casualidad vivo en La Sierrita? S√≥lo por mencionar una raz√≥n. Absurdos…

  3. Julio y colectivo de este periódico digital del cual son fan: excelente trabajo, pero pocas cuartillas para reunir los absurdos de nuestra vida cotidiana.

    ¬Ņotro? Resulta que las cajas de pollo que antes val√≠an 15.50 ahora valen casi 7 CUC m√°s, tal pareciera que “si la poblaci√≥n compra mucho un producto hay que subirle el precio para recaudar mas” y ¬Ņquien explic√≥ o argument√≥ o advirti√≥ de que ese producto iba a sufrir una subida de precio?
    Esto es en Holgu√≠n, no se all√°, como el t√≠tulo de la p√©sima novela: “en fin,………. el mar”

  4. BD Julio gracias por este art√≠culo, pienso que son muchos los comentarios que le har√°n sobre su texto esta pol√©mica vida cotidiana nos est√° llevando al abismo. El salario casi no alcanza pero en esencia a lo que quiero llegar, una semana antes que comenzara el curso sal√≠ a comprar los zapatos de mi ni√Īa, no por finalista lo deje para esa etapa sino por econom√≠a, llegu√© a LA MIMBRE tienda recaudadora de divisa de Cienfuegos y hab√≠an sacado tennis azules y rojos sin cordones y de la boutique que est√° en el fondo de dicha tienda sali√≥ una se√Īora con un par de tennis ¬®de otra marca¬®, conclusi√≥n que mi ni√Īa no quer√≠a los que yo le pod√≠a comprar que costaban 7,35 CUC sino igual que los de la se√Īora que ten√≠a un costo de 24.10 CUC moraleja: como le explico a una ni√Īa de 5 a√Īos que su mama solo gana 430.00 pesos en MN que no equivale ni 20.00 CUC que aunque as√≠ fuera tampoco lo pod√≠a comprar. A veces los adultos criticamos a otras familias porque los hijos lloran o dan perretas porque quieren algo y decimos que est√°n mal ense√Īado pero porque los hijos de otros que no trabajan y viven del negocio viven mejor que la familias que tienen un vinculo laboral, como le explico a mi ni√Īa sobre la econom√≠a, ella tambi√©n quiere lucir como los dem√°s y debo aclarar que si yo hubiese sido la ni√Īa tampoco me pon√≠a los tennis azules y rojos de hecho estaban en candela ja,ja.

    • Ense√Īe a su ni√Īa a vivir de acuerdo a las posibilidades que le brinda su familia, y ya le habr√° ense√Īado mucho. Y cr√©ame que se lo digo desde el cari√Īo, para aprender no importa el costo de los zapatos, d√≠gale de humildad, ens√©√Īele de sencillez y ver√° que aunque no gane mucho su hija ser√° rica, inmensamente rica, porque esa es la √ļnica fortuna que no va a la quiebra y que NADIE le podr√° quitar: LOS CONOCIMIENTOS. Porque desigualdades? con esas tendr√° que v√©rselas TODA su VIDA

  5. yo creo que muchas personas andan deseosas de canalizar quejas en inconformidades sobre absurdos. algunas se mencionan en uno que otro espacio digital, como este, pero muchos se preguntan “¬Ņrealmente, existe alg√ļn lugar donde alguien me pueda escuchar?” hay absurdos con cosas tan sencillas que uno duda de su existencia: “no puede ser”. si hicera una lista de absurdos que tengo guardados y algunos clavados en el centro de la ira, la lista no alcanzar√≠a. podr√≠a empezar tal vez por la poda de La Ceiba. S√≠, “La Ceiba”, s√≠mbolo del barrio La Ceiba, en Caunao, que ya estaba all√≠ desde antes de mis abuelos; alguien denunci√≥ que molestaba, y…la podaron por orden de alg√ļn ejecutivo. Y as√≠, se confecciona una lista; aunque quiz√°s todo no se pueda decir (otro absurdo). Si cada persona sumara los suyos, es probable que algunos se repitan y otros vayan engrosando la lista, la cual si es le√≠da atentamemente, ayudar√≠a a tener una mejor sociedad que es lo que quieren todos.

  6. Son demasuiados los absurdos en una sociedad que se precia de ser organizada pero que en la realidad no lo es. Hace unos d√≠as estoy haciendo tr√°mites en Tr√°nsito, la oficina que queda en la calle 71, en La Juanita, √≥igame, ah√≠ si que hay para “comer y llevar”, qu√© de funcionarios mal educados, prepotentes, cu√°nta falta de comunicaci√≥n!!! Alguien les habr√° dicho que por pertenecer al Ministerio del Interior deben comportarse con d√©spotas? Acaso tener un carro en propiedad es un delito’ Por qu√© todo en esa dichosa oficina es DIF√ŹCIL? Nada, m¬ī√Īas de los absurdos con los que debemos tropezar a diario, en una sociedad que est√° muy lejos de estar organizada y muy cerca de ser an√°rquica!!! Excelente trabajo de Julio y de la Redacci√≥n del “5”, siempre adelante, defendiendo al pueblo como debe ser

  7. Muy buen articulo Julio, creo que de todos estos males que nos afectan no solo a nosotros los cienfuegueros, sino a los cubanos en general, creo que debemos luchar contra ellos, aunque lamentablemente sea una batalla mucho mas dif√≠cil que la de una hormiga contra un elefante, pero debemos hacerlo, encontrar la forma, porque es verdad que se ven muchas cosas que nos hacen decir ”hasta cuando”, hace ya algunos a√Īos recuerdo en una tienda que hay en el Boulevar sacaron un TV creo que de 50 pulgadas al precio de casi 3000 d√≥lares, y recuerdo algo que le dijo un compa√Īero al muchacho que atend√≠a el establecimiento (que no tiene nada que ver con estos precios) le regalo un trapo, ”para que limpies el tv de 3000 d√≥lares” ”el polvo ah√≠ va a ser constante” creo que es incre√≠ble que televisores de 32 pulgadas que todos sabemos cuanto cuestan en el mercado negro, lo vendan en ese precio en los mercados estatales, pero as√≠ mismo pasa con todos los productos que se venden, un pantal√≥n que me consta es adquirido en mercados extranjeros a no mas de 10 USD, ac√° luego lo venden en mas de 30 cuc, los zapatos que tanto adolecemos, cuantos esfuerzos no tiene que hacer una trabajadora de este pa√≠s para adquirir un par de zapatos para la escuela de su hijo que ya de por si son de mala calidad por el alto precio que tienen, los equipos electr√≥nicos, una tarjeta RAM de 1 GB DDR3 a mas de 30 d√≥lares (la cual dudo mucho que hayan vendido solo 1), cuando en ”la calle” no cuesta mas de 10….son cosas que nos duelen y creo que deben cambiar en un futuro no muy lejano…..
    Saludos y excelente articulo Julio….