“A Fidel debemos seguirlo con fuerza para que no muera”

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En más de una oportunidad Regino y su esposa visitaron a Fidel en su propia casa, donde dialogaban sobre temas que les apasionaban: la ganadería, y en particular la crianza de cabras. Invariablemente desde el Consejo de Estado le enviaban a la pareja las fotos de aquellos memorables encuentros. / Foto: Cortesía del entrevistado
En más de una oportunidad Regino y su esposa visitaron a Fidel en su propia casa, donde dialogaban sobre temas que les apasionaban: la ganadería, y en particular la crianza de cabras. Foto: Cortesía del entrevistado

Llegamos a casa de Regino Rodr√≠guez Hern√°ndez por un laber√≠ntico pasillo, una especie de ciudadela familiar donde conviven varios de los parientes m√°s cercanos de este campesino devenido cient√≠fico, prueba viviente de la certeza de una f√≥rmula: tierra + esfuerzo = frutos. Acudimos a dialogar con el hombre consternado por la p√©rdida de alguien con quien forjara una entra√Īable amistad en los √ļltimos a√Īos: Fidel Castro.

Cuando muchos creían al Comandante leyendo las noticias o escribiendo sus memorias, lejos estaban de imaginar que se había convertido en ganadero, agricultor y hasta investigador sobre temas de agroecología, encontrando fórmulas para el más acuciante problema de la nación cubana de hoy: la alimentación.

Pero dejemos que sea el propio Regino, campesino de la CCS Jorge Alfonso Delgado, de Cienfuegos, quien nos cuente la historia:

‚ÄúAll√° por el a√Īo 2009 recib√≠ una invitaci√≥n del Comandante en Jefe para visitarlo en La Habana. Resulta que el recientemente fallecido Orlando Lugo Fonte, uno de sus m√°s cercanos colaboradores de los √ļltimos tiempos, hab√≠a censado a pedido de √©l, las principales producciones de morera (Morus alba) del pa√≠s, un tipo de pasto proteico. As√≠, √©l recibe un video de la finca de Carolina, donde implementamos el uso de este forraje para la alimentaci√≥n del ganado. En esas circunstancias se produjo nuestro primer encuentro‚ÄĚ.

Regino posee en usufructo m√°s de trece hect√°reas en la zona de Carolina, en tierras cercanas a la Refiner√≠a de Petr√≥leo Camilo Cienfuegos. Al inicio comenz√≥ con la cr√≠a de cabras y ya hoy se diversifica. Tiene cerdos, alg√ļn ganado vacuno, siembra pastos y otros cultivos, gracias a la aplicaci√≥n de la ciencia y la t√©cnica, motivos que atrajeron la atenci√≥n de Fidel Castro en sus investigaciones.

"A Fidel debemos seguirlo con fuerza para que no muera"“Desde aquel primer contacto establecimos relaciones de trabajo muy estrechas, me llamaba con frecuencia, intercambiábamos experiencias, en encuentros que se fueron haciendo cada vez más familiares. Luego me invitó toda una semana a trabajar en una finca experimental que él dirigía, allí cerca de su casa. Trabajo con mi esposa, Dayamí León Naves. Ella es médico veterinaria, trabaja en Labiofam, pero en Carolina se dedica a la inseminación artificial.

‚ÄúYo soy un guajiro, y los guajiros somos penosos por naturaleza, pero lleg√≥ el momento en que com√≠a en la misma mesa del Comandante con total naturalidad, y es que su mirada, los gestos, la forma de tratarte te daban una total confianza. Fidel ten√≠a una lucidez tremenda y sus √ļltimos tiempos fueron muy vitales. Visitaba la finca casi todos los d√≠as y conoc√≠a cada detalle de lo que all√≠ suced√≠a.

‚ÄúRecuerdo que insist√≠a constantemente en la necesidad de desarrollar la producci√≥n de pastos y forrajes, que era el √ļnico camino de fomentar la ganader√≠a. ‚ÄėSomos un pa√≠s pobre y no podemos depender del pienso que llega en barcos‚Äô, me dec√≠a. Y as√≠ agrup√≥ a campesinos de todo el pa√≠s, interesado en resolver el problema de la leche y la carne. Cada logro en ese sentido era compartido. Y as√≠ pas√≥ con otros renglones. Fidel apreciaba mucho a Lugo Fonte, quien dirig√≠a ese grupo de investigaci√≥n, hasta la casualidad quiso que fallecieran con apenas once d√≠as de diferencia‚ÄĚ.

Invariablemente desde el Consejo de Estado le enviaban a la pareja las fotos de aquellos memorables encuentros

Mi entrevistado narra las vivencias con emoci√≥n, y tiene los ojos enrojecidos porque no dudo ‚ÄĒy esto es mera presunci√≥n m√≠a‚ÄĒ que a pesar de su reciedumbre haya encontrado consuelo a su aflicci√≥n derramando gruesas l√°grimas de hombre. Convaleciente de un accidente de tr√°nsito, Regino est√° casi atado a un sof√° y no se aparta ni un minuto del televisor, que es ahora mismo, el √ļnico lazo de conexi√≥n con su amigo Fidel. ‚ÄúMe llam√≥ Yasm√≠n, la presidenta de la ANAP en Cienfuegos, en medio de la madrugada del 26 de noviembre y no tengo palabras para expresarme; qu√© te voy a decir, las perd√≠ en ese instante, porque yo casi lo cre√≠a eterno, con esa vitalidad, quiz√° ya no f√≠sica, pero s√≠ de ideas, que le acompa√Īaba. Las conversaciones con √©l eran muy c√≥modas, dec√≠a un chiste, hac√≠a preguntas‚ĶTengo un mont√≥n de an√©cdotas que lo hacen tan cercano… Recuerdo que padec√≠ una osteocondritis, y estaba por el hospital, cuando a pedido suyo me llama un miembro de su equipo de trabajo para una pregunta t√©cnica, le contest√© que no estaba en la finca y lo que me pasaba, y al d√≠a siguiente llegaron a visitarme y a preocuparse por mi estado de salud. Ese gesto da la medida de su dimensi√≥n humana, una personalidad preocup√°ndose por m√≠, que soy un simple campesino.

Regino Rodríguez Hernández, campesino de la CCS Jorge Alfonso Delgado y Dayamí León Naves, su esposa / Foto: Juan Carlos Dorado
Regino Rodríguez Hernández, campesino de la CCS Jorge Alfonso Delgado y Dayamí León Naves, su esposa / Foto: Juan Carlos Dorado

‚ÄúEn estos d√≠as, desde la fat√≠dica noticia y sin poder estar en el campo por las molestias, he pensado mucho en Fidel. He escuchado de todo cuanto se le atribuye en el campo de la Salud, la Educaci√≥n, la Hidr√°ulica, el Internacionalismo‚Ķ pero vale la pena comentar sobre el Fidel agricultor, ganadero, investigador, que en los √ļltimos a√Īos estuvo indagando hasta altas horas de la noche sobre c√≥mo resolver el problema de la alimentaci√≥n y recuerdo siempre me dec√≠a: ‚ÄėRegino, el pueblo est√° envejeciendo y necesita leche, carne, prote√≠nas, somos un pa√≠s pobre y hay que encontrar la manera de resolver ese problema‚Äô‚ÄĚ.

Una frase del l√≠der de la Revoluci√≥n cubana se ha convertido en la m√°xima de Regino, la ‚Äúplantaron‚ÄĚ en Carolina, y entonces ni so√Īaba conocerlo personalmente: “Cuando el esfuerzo se hace, las tareas se logran, la vida se transforma y el coraz√≥n crece”, ese ha sido el motor de impulso para hacer de aquellas tierras √°ridas, casi en el traspatio de la Refiner√≠a de Petr√≥leo, una finca sustentable donde se prueba que la tierra siempre da frutos.

‚ÄúSiento un vac√≠o enorme, la tristeza es dura, pero en cuanto me reponga voy para la finca, porque la mejor manera de recordarlo ser√° trabajar y trabajar. A Fidel hay que seguirlo con fuerzas, con √°nimos, para que no muera. Este pueblo es muy fidelista, yo lo voy a extra√Īar y todos los cubanos tambi√©n‚ÄĚ.

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