60 Serie Nacional de Béisbol: El primer tercio

Contra viento y marea, a pesar de sufrir una pandemia como nunca la había padecido la humanidad, la 60 Serie Nacional de Béisbol llega a su primer tercio cumpliendo todas las medidas sanitarias con disciplina ejemplar, desde los peloteros y árbitros, hasta el último de los trabajadores en las provincias.

El resultado no podía ser otro: no hay ningún atleta con síntomas y la justa se encamina hasta la primera mitad, sin afectaciones aparentes, lamentando solo la ausencia de público, pero comprendiendo que sin distanciamiento físico no es posible ganarle la batalla a la COVID-19.

Deportivamente hablando, la justa tiene a cinco equipos batallando en la cima, los dos finalistas del pasado año, Matanzas y Camagüey, junto a dos de los históricos, cuyos enfrentamientos son considerados clásicos de clásicos por la afición: Industriales y Santiago de Cuba. Un quinto elenco se suma ahora, Cienfuegos, en cuarto escaño, a un juego del lugar de honor (por encima de Industriales que está a 1,5 del liderato, en el quinto lugar), demuestra que no importan las ausencias de estelares cuando hay voluntad y deseos de regresar a la élite. Los santiagueros se hallan empatados con los yumurinos en la segunda plaza, a medio juego del puntero Camagüey.

Luego viene un pelotón entre los cuales se encuentran Sancti Spíritus y Granma, con serias aspiraciones de entrar entre los ocho clasificados para la postemporada. Y detrás, entre los que se niegan a ser eliminados, pero tienen en su contra una pésima arrancada, laman la atención dos excampeones, los Leñadores tuneros y el tres veces titular Ciego de Ávila, este último empatado en los puestos 13-14 con Guantánamo.

Existen varias teorías afirmando que los bateadores entran en forma en un torneo más rápidamente que los lanzadores, en buena medida por la utilización por los primeros de máquinas de bateo capaces de tirar rectas y rompimientos, mientras los serpentineros solo dependen de su brazo.

Desconozco si lo anterior es rigurosamente cierto, pero desde hace algunos años en nuestra Serie Nacional los bateadores comienzan desbordados, con varios promediando por arriba de los 400, en tanto los serpentineros acumulan promedios de carreras limpias por encima de cinco, con gran cantidad de bases por bolas.

Por supuesto, la Serie es muy joven aún, faltan 50 juegos en los que, como es costumbre en este dificilísimo deporte, cualquier cosa puede suceder. Esperemos a ver si el balance ofensiva-pitcheo encuentra el nivel adecuado y si la rivalidad existente tiene aliento para llegar hasta el final.

5 de Septiembre

5 de Septiembre

El periódico de Cienfuegos. Fundado en 1980 y en la red desde Junio de 1998.

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