6 de enero de 1959: La historia no contada de la entrada de Fidel a Cienfuegos

Rodeada la ciudad de fuerzas rebeldes que controlaban todos sus alrededores, no fueron sino las tropas seudo-revolucionarias del titulado Segundo Frente Nacional del Escambray quienes entraron a la ciudad cuando los militares batistianos presentaron su rendición. Esta es una de las razones por las que el Comandante en Jefe decide entrar a Cienfuegos

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Fidel Castro y Enrique Oltuski entrando al Distrito Naval del Sur, en Cayo Loco./Foto: Tomada del video de Rodolfo Hern√°ndez

Mucho se ha dicho de la llegada aqu√≠ del Comandante en Jefe Fidel Castro al frente de una fracci√≥n de la Caravana de la Libertad el 6 de enero de 1959. Es bien conocido por todos que al alcanzar la bifurcaci√≥n en el poblado de Esperanza, viniendo de Santa Clara, Fidel decidi√≥ apartarse de la ruta trazada y llegar a Cienfuegos, en una deferencia inolvidable que ten√≠a dos motivos fundamentales: el primero, “rendir tributo a los h√©roes y m√°rtires y saludar al heroico pueblo del 5 de septiembre”, seg√ļn expres√≥ en el curso de su di√°logo con los cienfuegueros hasta altas horas de la madrugada del ya 7 de enero, desde la tribuna improvisada frente al Parque Jos√© Mart√≠. Fue la noche en que se cre√≥ esa empat√≠a que durar√° por siempre.

Pero un segundo motivo no ha sido debidamente documentado, y tiene que ver con la necesidad de resolver la situaci√≥n creada por la direcci√≥n del llamado Segundo Frente Nacional del Escambray, un grupo armado creado por Eloy Guti√©rrez Menoyo, tras ser expulsado del Directorio Revolucionario 13 de Marzo. Como estaban m√°s cerca de Cienfuegos, y sin otra cosa que hacer o cuidar, puesto que ning√ļn hecho de guerra hab√≠an escenificado, penetraron entonces en la ciudad de Cienfuegos y recibieron, en estado de rendici√≥n incondicional, los cuarteles del enemigo reci√©n derrotado.

El mencionado “Frente” radic√≥ en las monta√Īas del Escambray en la zona de Cienfuegos, y no acept√≥ el pacto con las dem√°s organizaciones realmente revolucionarias que realizaron la lucha rebelde ni las propuestas unitarias del Comandante Ernesto Che Guevara y su llegada a Las Villas con la invasi√≥n; adem√°s, cometi√≥ numerosas tropel√≠as contra campesinos, poniendo en tela de juicio la integridad de los revolucionarios. Una vez establecido su Estado Mayor en el Distrito Naval del Sur, en Cayo Loco, acopi√≥ gran cantidad de armas de todos los cuarteles de la tiran√≠a que se rindieron tras la huida del tirano Batista, manteni√©ndose ajeno a las orientaciones de Fidel Castro y a los acontecimientos del pa√≠s. Desconoci√≥ las √≥rdenes del Estado Mayor de la Marina Revolucionaria, de entregar el mando de ese cuerpo en Cienfuegos a Roberto Roque N√ļ√Īez, piloto del “Granma” y no acept√≥ conversaciones con l√≠deres de la ciudad.

Sin contar con los revolucionarios sure√Īos, Eloy Guti√©rrez Menoyo y su segundo, el norteamericano William Morgan (que despu√©s se sabr√≠a era agente de la CIA, traicion√≥ a la Revoluci√≥n y fue fusilado) design√≥ Comisionado (Alcalde) a Manuel Toyos, representante de la burgues√≠a propietaria local, y se opuso a confraternizar con la milicia del M-26-7.

Cuando Enrique Oltuski, entonces coordinador provincial del M-26-7 en Las Villas, pone al tanto de la situaci√≥n de Cienfuegos a Fidel, este decide desviarse de la Caravana y entrar para resolver la compleja situaci√≥n, y as√≠ mismo cumplir sus deseos de saludar personalmente al pueblo cienfueguero. Entraron por la Calzada de Dolores, en el Prado giraron a la derecha por la calle Santa Elena y fueron directamente al Distrito Naval del Sur, en Cayo Loco. Ven√≠a acompa√Īado de Celia S√°nchez Manduley, Enrique Oltuski, del hoy General (r) Marcelo Verdecia, entonces escolta de Fidel, y otros compa√Īeros. Al llegar al Distrito Naval, los marinos de filas lo vitorean y Fidel inicia un di√°logo con ellos. Les habl√≥ de los planes de crear la Marina de Guerra Revolucionaria, la Marina Mercante Cubana y la Marina de Pesca Cubana, as√≠ como escuelas de marinos, en las que pudieran estar todos ellos; aquellos marinos sencillos terminaron cargando en hombros a Fidel.¬† Solo despu√©s se re√ļne en una oficina con William Morgan, a decir del combatiente Ren√© Morej√≥n Gonz√°lez, quien estuvo presente en la discusi√≥n. Seg√ļn Morej√≥n, Fidel conmina a Morgan a retirarse de ese enclave militar “porque en Cuba hay una sola Revoluci√≥n triunfante y no grupitos aparte”. Y efectivamente, a mediados de enero es desintegrado el espurio Segundo Frente del Escambray, depurados sus miembros y solo los verdaderamente revolucionarios que en ese grupo exist√≠an, continuaron en las filas de la Revoluci√≥n Cubana.

El resto de la historia tambi√©n es bien conocida. Esa madrugada, Fidel y sus acompa√Īantes, despu√©s de un d√≠a sin ingerir alimentos, fueron a comer al establecimiento de Mar√≠a Covadonga. Y tras descansar brevemente, al amanecer del d√≠a 7, Fidel sostuvo entrevistas con los l√≠deres revolucionarios sure√Īos, esos que el pueblo reconoc√≠a y respetaba, que comenzaban a llegar de exilios y otros lugares del pa√≠s en que lucharon despu√©s de la represi√≥n tras los hechos del 5 de septiembre de 1957; tambi√©n concedi√≥ entrevistas a la prensa local, nacional e internacional. Seguidamente alcanz√≥ a la Caravana de la Libertad para desviarse por segunda vez y visitar la tumba de Jos√© Antonio Echeverr√≠a en su natal C√°rdenas y llegar el d√≠a 8 a La Habana.

Esta primera visita de Fidel a Cienfuegos, tras la victoria del primero de enero, resolvi√≥ las agudas contradicciones en que se desenvolv√≠an los revolucionarios sure√Īos, por ser esta la √ļnica ciudad del pa√≠s no liberada por fuerzas realmente revolucionarias. Despu√©s, Cienfuegos tuvo el privilegio de ser una de las m√°s visitadas por √©l en la Isla, tras Santiago y su natal Holgu√≠n. El encuentro final, el 30 de noviembre de 2016, ante el mismo lugar donde nos hablara aquel 7 de enero de 1959, fue abrazo y juramento de fidelidad.

René Morejón González (tercero de izquierda a derecha) junto con otros combatientes, estuvo presente en la entrada de Fidel Castro a Cayo Loco./Foto: Cortesía de René Morejón González.
El combatiente Ren√© Morej√≥n Gonz√°lez, muy dolido por el fallecimiento del Comandante en Jefe Fidel Castro. Le acompa√Īan en su dolor, Lidia Esther Brunet Nodarse, primera secretaria del Partido en Cienfuegos./Foto: Yoel de la Paz.

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