Los campesinos cará, con ellos siempre habrá que contar

Con la propuesta al plenario de Juan Mirardo Mir López, campesino del municipio de Rodas y Héroe del Trabajo de la República de Cuba, de ofrecer ayuda inmediata a los territorios del Oriente cubano, afectados por el ciclón Matthew, se desarrolló en Cienfuegos el VI Pleno del Comité Provincial de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), momento de análisis y debate sobre el papel del campesinado en la producción de alimentos. Tras la lectura del informe, detallado en cifras y estadísticas, los participantes trajeron al plenario, inquietudes y propuestas para hacer más eficiente la producción, esa que, llevada a la tarima, resuelve hoy una parte considerable de la cotidianidad económica de los cubanos.

La ANAP, que lejos de administrar es hoy una organización que se ocupa del trabajo hombre a hombre, apoya y exige el cumplimiento del objeto social de las asociaciones campesinas,  al tiempo que controla lo que se produce para contribuir al desarrollo económico del país, para el cual el renglón alimentario resulta indispensable. Además, se socializó el trabajo de las organizaciones de base.

Entre los participante resaltan los jóvenes, dirigentes de base, campesinos que van al surco, porque allí es dónde está el objetivo primero, el que «llena sacos». Ernesto Morales, joven presidente de la ANAP en el municipio de Cruces, abordó el tema con conocimiento de su labor y recalcó sobre la importancia y conveniencia de la creación de los grupos de trabajo, esos que permiten el trabajo más directo con los productores, tratar sus inquietudes y conocer sobre los problemas que les aquejan.

Yazmín Jiménez Álvarez, presidenta de la asociación en la provincia de Cienfuegos, mantuvo el calor del debate, dando respuestas y sugerencias a cada uno de los planteamientos traídos a colación en el Pleno de los campesinos. Regino Rodríguez Hernández, destacado productor de leche y carne bovina, clamó por la retroalimentación que debe existir entre las empresas que guardan vínculos con los campesinos, en su caso particular el «Lácteo» y EGAME, y sobre la capacitación que pudieran recibir de ellos, orientación, aspectos redundantes en mayor producción y calidad.

Un ambiente de ganas de hacer, de perfeccionar y un auditorio mayoritariamente joven, cambió los azadones en ideas esta mañana, en la que campesinos que van al surco, de una manera o de otra, se reunieron en productiva jornada para repensar en cómo llevar a la mesa, esos productos que hoy encarecen la vida, pero necesarios para la subsistencia humana. Los campesinos cará, con ellos siempre habrá que contar, y escucharlos, sí, porque los secretos de la tierra, les pertenecen.

Magalys Chaviano Álvarez

Magalys Chaviano Álvarez

Periodista. Licenciada en Comunicación Social por la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Cienfuegos.

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